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El 31 de mayo de cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial Sin Tabaco. La idea es concientizar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y la exposición al humo.1

El tabaquismo es una enfermedad, producto de una conducta adictiva y una intoxicación recurrente. Más que un problema de salud mental, es un problema de salud pública, global y de mucha gravedad. Gracias al consumo de tabaco, ocurren mas de 6 millones de muertes en el mundo, cifra que tiene importancia debido a que es una causa de muerte prevenible.   1-2

Aproximadamente 480 mil personas mueren por fumar o estar expuestas al humo de tabaco en los Estados Unidos de Norteamérica y la esperanza de vida de un fumador es aproximadamente 10 años mas corta. Más de 150 mil adultos de 35 años o más, tienen enfermedades cardiovasculares relacionadas con el hábito del tabaco. Esto es importante ya que las enfermedades cardiovasculares son una de las tres principales causas de enfermedad a nivel global y el tabaco es el responsable del 20 % de éstas.  

Existen más de 1,000 millones de consumidores de tabaco en el mundo y la prevalencia es muy variable de acuerdo con el sexo y la cultura. 25% de hombres y 5% de mujeres de 195 países del mundo fuman una vez al día.   2

Hay fumadores en todos los países de cualquier nivel de ingresos, pero el 80% de fumadores vive en países de ingresos medios y bajos. El consumo de tabaco en países como los Estados Unidos de Norteamérica comenzó a disminuir en 1960, tras darse a conocer las consecuencias que tiene para la salud el fumar y que se lanzaran las políticas de control sobre el tabaco. 

La mayoría de los fumadores usa tabaco combustible, 76% fuma diariamente y 24% menos de una vez al día. En la actualidad, cada vez más fumadores utilizan más de un producto de tabaco, incluyendo cigarros puros, cigarrillos, pipas, pipas de agua y tabaco sin humo. El incremento del uso del cigarro electrónico actualmente es de particular importancia ya que, aunque surgió con el objetivo de reducir los riesgos para la salud tras disminuir el humo, gran parte de los riesgos prevalecen ya que también la nicotina es causa de actividad simpática que puede traducirse en enfermedad cardiovascular. 1-2

Prevención y tratamiento del consumo de tabaco.

El tratamiento para disminuir el consumo de tabaco debe ser una prioridad en los médicos que atiendan a pacientes con enfermedades cardiovasculares. Esta prioridad debe ser tan alta como el tratamiento de todos los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión o la hiperlipemia y que se han relacionado con la incidencia de enfermedades mentales como la enfermedad de Alzheimer.  

En orden a la practica médica y las intervenciones necesarias, es importante insistir en la necesidad de dejar de fumar. Los fumadores usualmente tienen interés en dejar de fumar, sin embargo, gran cantidad de tratamientos no han demostrado éxito o no están basados en evidencia clara. 

Es importante que los médicos que atienden a pacientes en primer contacto, y en atención a las enfermedades cardiovasculares, puedan ayudar a disminuir el consumo de tabaco más allá de solo dar orientación o sugerir dejar de fumar, sino tomar parte activa de esto a través de intervenciones definidas para esto. El consejo médico solo puede aumentar la posibilidad de desarrollar el deseo de dejar de fumar, por lo que debe ser constante en la práctica médica. Sin embargo, no es suficiente. Las intervenciones psicosociales aumentan la abstinencia hasta 12 meses y la orientación a los no fumadores para adoptar medidas de seguridad en espacios comunes son importantes. Al tener contacto con patologías cardiovasculares de reciente inicio, se convierte en una oportunidad tanto para el fumador como los no fumadores para proporcionar un momento de orientación que debe repetirse en cada consulta orientada a la patología cardiovascular y, en caso necesario y de contar con la aprobación del paciente, canalizar a un tratamiento específico que usualmente incluye tratamiento farmacológico y psicoterapéutico.  2

Nuevas formas de consumo de tabaco.

Cuando pensamos en el consumo de tabaco, usualmente pensamos en cigarros. Pero en orden al consumo de tabaco existen múltiples dispositivos antiguos y modernos como las pipas, los cigarros combustibles, los cigarros electrónicos, las pipas de agua, entre otros.

El reciente interés comercial en los cigarros electrónicos y su extenso uso han levantado una serie de opiniones diversa. Hay una gran división de parte de la comunidad científica y en general esta permanece escéptica ante su uso. Es necesario señalar que el hábito de fumar no solo daña a través del humo, sino a través de la administración de nicotina en forma crónica. Es por esto que aun en contra de las grandes industrias de tabaco, el 31 de mayo se celebra un día sin tabaco, no como ellos proponían, un día sin humo.

En los Estados Unidos de Norteamérica se realizó un estudio haciendo la comparación entre hábitos de consumo de productos de tabaco, prediciendo los años de vida ganados ante el dejar de fumar contra el usar cigarros electrónicos calculado desde la actualidad hasta el año 2070. 

Las cifras base apuntan a una disminución en el consumo del 10% al usar cigarros electrónicos, sin embargo, el 2% de la población que inicia utilizando estos productos, inicia a fumar posteriormente cigarros combustibles dejando en duda los beneficios del “vaping” (consumir cigarros electrónicos con base agua) para la salud. Una gran cantidad de consumidores de cigarros electrónicos que iniciaron el “vaping” continúan fumando cigarros combustibles.

Si comparamos el dejar de fumar contra el uso de cigarros electrónico, la población gana casi 3.3 millones de años al dejar de fumar hacia 2070, sin embargo, la población que deja de fumar para iniciar el “vaping” pierde el 10% del beneficio del dejar de fumar ganando solo 2.4 millones de años de vida. Esto sin contemplar el hecho de que no inicie el consumo de tabaco nuevamente a través del “vaping”, en la que “solamente” se ganarían 580 000 años.

Esta proyección es útil para entender la importancia global del tabaquismo. El beneficio de la salud dado al cigarro electrónico para aumentar el abandono del hábito de dejar de fumar es incuestionable, pero lo verdaderamente necesario es dejar de fumar. “Vaping” no es suficiente y los mensajes y las políticas de salud deben orientarse a la suspensión del consumo de productos de tabaco y en general a todos los productos de nicotina. 3

El futuro del tabaquismo. 

Las predicciones sobre el consumo de tabaco aún son inciertas. Pero algo es innegable, la epidemia de tabaquismo con sus consecuencias para la salud y la economía global seguirán aumentando en todos los países y en ambos géneros. 

La industria productora de tabaco ha sentado sus raíces ahora en sitios con menores regulaciones como nuestro país y países en desarrollo y los pronósticos de sus consecuencias no son alentadores. De continuar la tendencia actual, hacia el 2030-2040 el número de consumidores de tabaco llegara a 2 mil millones.  Los avances en el tratamiento del cáncer han generado un sentido de seguridad ficticio en los consumidores, pero la carga compartida en muerte y discapacidad aumentara entre 2020 y 2030 a 9%. El 85% de los fumadores se localizará en países pobres y las brechas en estos países para resolver los problemas de salud dependientes de tabaco, seguirán incrementando.4

Los avances en las políticas públicas han limitado la exposición pasiva al humo de tabaco, sin embargo, la exposición domiciliaria en general prevalece. El futuro es incierto pues el modelo más perfecto de adicción esta en el tabaco. El tratamiento para abandonar el consumo de tabaco es complejo y costoso, pero la carga global de los problemas asociados al consumo es mucho mayor. 

Fuentes

  1. Organización Mundial de la Salud. (2019). OMS   https://www.who.int/es/news-room/events/detail/2019/05/31/default-calendar/world-no-tobacco-day
  2. Kalkhoran, S., Benowitz, N. L., & Rigotti, N. A. (2018). Prevention and Treatment of Tobacco Use: JACC Health Promotion Series. Journal of the American College of Cardiology72(9), 1030–1045. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2018.06.036
  3. Warner, K. E., & Mendez, D. (2019). E-cigarettes: Comparing the Possible Risks of Increasing Smoking Initiation with the Potential Benefits of Increasing Smoking Cessation. Nicotine & Tobacco Research : Official Journal of the Society for Research on Nicotine and Tobacco21(1), 41–47. https://doi.org/10.1093/ntr/nty062
  4. Organización Mundial de la Salud. (2019). OMS   https://www.who.int/tobacco/en/atlas38.pdf