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Axel Torres

Octubre es considerado el mes de sensibilización contra el cáncer de mama a nivel mundial. De acuerdo con el Observatorio Mundial del Cáncer, cada año se producen cerca de 2 mil millones de casos nuevos y 627 mil muertes por cáncer de mama, en México es el más frecuente en las mujeres con alrededor de 28 mil casos y con un aumento en la incidencia y mortalidad dado por los cambios en el estilo de vida, de ahí la importancia de aumentar las campañas de prevención, detección precoz, tratamiento y cuidados paliativos.

 

La prevención primaria del cáncer de mama consiste en evitar el sobrepeso y la obesidad mediante un estilo de vida saludable, mientras que la prevención secundaria consiste en la detección temprana la cual se debe de considerar sobre todo si se tienen familiares que hayan tenido cáncer.

 

Uno de los métodos más sencillos de detección temprana es la autoexploración, que se debe realizar a partir de los 18 años, en las mujeres premenopáusicas 7 días después de la última menstruación. Consiste en revisarse frente a un espejo para ver si no se tiene enrojecimiento de la piel, palparse los senos y las axilas buscando algún nódulo o secreción inusual del pezón. Por otro lado, también se recomienda realizarse una mastografía de preferencia con ultrasonido cada año después de los 40 años, y en población con riesgo genético después de los 30 años. Si se sospecha de cáncer, se procede a una biopsia, estudios de sangre, radiografía de tórax, y en sospecha de tumores más grandes se piden estudios de extensión.

 

El tratamiento es multidisciplinario, va a depender de si el tumor depende de hormonas para su crecimiento o si cuenta con genes específicos. Uno de ellos es la mastectomía, se procura que sea conservadora y con el mínimo riesgo, pero puede haber complicaciones emocionales y físicas. 

Otra alternativa de tratamiento es la radioterapia, cuando es localizada se producen muy pocos efectos secundarios, los más frecuentes son las lesiones cutáneas. Por otro lado, la quimioterapia tiene efectos secundarios que incluyen náuseas, vómitos, caída del cabello, baja de defensas, entre otros. Otro tipo de tratamiento es el hormonal, el cual puede producir síntomas similares a los de la menopausia como bochornos, cambios de humor y descalcificación de los huesos. Actualmente muchas de las complicaciones son prevenibles con medicamentos.

 

Hoy en día la posibilidad de curación del cáncer es muy alta mientras aún, no se haya expandido a otros órganos, no haya invadido los ganglios de la axila y se realice un diagnóstico temprano. Sin embargo, si se ha tenido cáncer de mama, existe posibilidad de tener cáncer en otros órganos, como cáncer de ovario, endometrio, sistema digestivo o en la otra mama, así como enfermedades por los propios medicamentos, por lo cual es importante llevar una vigilancia médica.   

 

Con información de la Dra. María Guadalupe Cervantes Sánchez, oncóloga médica, académica de la División de Estudios de Posgrado de la FacMed, UNAM. Jefa de servicio de Oncología medica del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE                      

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