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La rodilla es unión formada del fémur y la tibia, éstos tienen cartílago articular y meniscal en sus extremos que funcionan como amortiguador. Por delante se encuentran con un tercer hueso: la patela (antes llamada rótula) y la unión de varios músculos y ligamentos que le permiten realizar todos sus movimientos.

Esta articulación está cubierta por la membrana sinovial, encargada de producir el líquido que la nutre y lubrica.

La osteoartrosis (OA) o gonartrosis de rodilla es una destrucción del cartílago articular, además, presenta cambios en el hueso, deterioro de los tendones y ligamentos con varios grados de inflamación en la membrana sinovial. Es una de las principales causas de dolor articular y discapacidad de la población adulta.

Causas:

  • Sobrepeso u obesidad
  • Lesiones articulares
  • Lesiones previas
  • Predisposición genética
  • Ocupación (Actividades que demanden gran movimiento y fuerza de esta articulación como en el caso de los levantadores de pesas, futbolistas, trabajadores que usan el martillo hidráulico, etc)
  • Mala postura de las rodillas (varus o valgus)
  • Patrones anormales al caminar

La rodilla afectada suele tener las siguientes características: Calor, inflamación, debilidad, rigidez, menor movilidad, deformación del hueso, disminución del espacio articular y derrames.

Medidas de prevención:

  • Control de peso, dieta saludable y ejercicio

La obesidad es uno de los factores de riesgo más importantes, influyentes de la OA de rodilla ¡Y es modificable!

Las personas obesas tienen un riesgo 4 a 10 veces mayor de desarrollar esta enfermedad porque la rodilla experimenta una carga igual a 4 veces el peso corporal con una sola pierna. Bajar de peso con una dieta balanceada favorece a la disminución de síntomas. Se debe iniciar un régimen de ejercicio al mismo tiempo para ayudar a mantener la pérdida de peso.

Tratamiento:

 
Un programa de ejercicios administrado por un fisioterapeuta tiene un efecto similar al alivio del dolor proporcionado por algunos medicamentos.

  • Higiene de Rodilla para evitar posturas y movimientos que “forzan” la articulación de la rodilla.
  • Ejercicio Terapéutico. De preferencia contar con una prescripción adecuada de la intensidad y frecuencia del ejercicio.
  • Terapia Manual: Técnicas que permitirán disminuir el dolor, aumentar espacio articular y mejorar el movimiento.
  • Vendaje Funcional para alineación de la rodilla y vendaje neuromuscular

 

  • Uso de agentes físicos como: ultrasonido, láser terapéutico, hidroterapia, crioterapia y termoterapia (Terapia con frío o con calor)

 

Colaboración de las pasantes de la licenciatura en fisioterapia: Claudia Ivonne García Dávila y Paola García González.

Revisión: LFT. Yosimar Cruz Flores.

 

FUENTES
1.        Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de Rehabilitación en el Paciente Adulto con Osteoartrosis de Rodilla en los Tres Niveles de Atención, México: Secretaría de Salud; 25 de septiembre 2014
2.        Ibarra, J., Fernández, M.,Vergara,D.& Beltrán,E.. (2015,febrero). Efectividad de los agentes físicos en el tratamiento del dolor en la artrosis de rodilla: una revisión sistemática. Scielo, 37 no.1, p.3-12.
3.        Rodríguez Grande EI, Ramírez Ramírez LC. Uso del ultrasonido terapéutico pulsado en el tratamiento de personas con osteoartritis de rodilla. RevUnivInd Santander Salud. 2015; 47(3): 337-348.DOI: http://dx.doi.org/10.18273/revsal.v47n3-2015010