Es una enfermedad de muy poca incidencia y en México se ha sobre diagnosticado por falta de exigencia en los análisis de laboratorio que la diagnostican.

Los riñones cumplen con tres funciones principales: filtran la sangre y eliminan los productos de nuestro metabolismo por la orina, mantienen la homeostasis de los electrolitos y el equilibrio ácido – base de los fluidos biológicos y producen hormonas para la formación de los eritrocitos o glóbulos rojos, la regulación del metabolismo del calcio y para el control de la presión arterial.

Cada riñón está conformado por más de un millón de nefronas, formadas por glomérulos que es donde se filtra la sangre y los túbulos en los que se regula la composición corporal.

Cuando ingerimos alimentos, nuestro propio metabolismo produce ácidos y sustancias alcalinas. El efecto neto de estos procesos bioquímicos es un aumento de la carga ácida, que se clasifica en dos tipos, la volátil que se elimina a través de los pulmones y la no volátil que se compone de ácidos fijos que se excretan por los riñones. Por lo tanto, la Acidosis Tubular Renal se produce por la falta de excreción de esta o por una incapacidad en el riñón de retener y recuperar el anión bicarbonato que es la sustancia base que amortiza los efectos de los ácidos.

Por ser una enfermedad con tan baja incidencia en México, tarda en ser correctamente diagnosticada en los pocos infantes que llegan a padecerlo, pero es de gran importancia su detección en los primeros meses de vida. Se manifiesta por vómito, infección en las vías urinarias, falta de apetito, orina abundante, estreñimiento, debilidad muscular debido a la deficiencia de potasio en la sangre y retraso psicomotor. Entre las complicaciones se encuentran un aumento en la excreción urinaria de calcio, menor excreción de los citratos endógenos, precipitación de sales de calcio en el tejido renal lo que conlleva a la formación de piedras que pueden obstruir las vías urinarias, así como desmineralización en huesos y en el desarrollo de los dientes.

El tratamiento de los pacientes con ATR es con álcalis para neutralizar la carga ácida consiste en administrar dosis de bicarbonato o citratos de sodio o potasio e incluso ácido cítrico. La dosis deberá ajustarse al peso y edad del infante de acuerdo a su caso y el tipo de ATR que padezca.

Esta enfermedad también puede deberse a algunos agentes tóxicos y medicamentos como Anfotericina B, aminoglucósidos, acetazolamida y tetraciclinas expiradas.

 

 

Con información de la Fundación para la Acidosis Tubular Renal Infantil Mexicana A.C.

http://www.acidosistubular.unam.mx/index.php/que-es-el-atr