Anteriormente se decía que no era bueno consumir pescados y mariscos en los meses calurosos de mayo a agosto, mismos que carecían de la letra “r” en su nombre, pero las circunstancias han cambiado, ya que las compañías pesqueras ahora pueden mantener la cadena de frío que estos alimentos necesitan para su conservación adecuada y no se descompongan tan rápido, deben mantenerse fríos desde el momento en que se adquieren hasta que se cocinan, por lo que ahora es más difícil que enfermemos por esta causa.

Estos alimentos son ricos en proteínas de alta calidad, omega 3, fósforo, calcio y grasa no tan saturada que favorece la digestión, no se recomienda su consumo de manera frita o empanizada, ya que estos preparados le añaden gasas que no son las más adecuadas para una dieta.

Las temporadas en las que no se deben consumir pescados y mariscos en cuando es tiempo de marea roja, veda o se están reproduciendo, se deben esperar 30 días después de esto, y también debe limitarse su sobreexplotación cuando la población de ciertas especies no es suficiente.

 

Con información de La Dra. Elvira Sandoval Bosch, Nutriologa Clínica, Académica y Profesora del Departamento de Sanidad Pública de la Facultad de Medicina, UNAM