Es un trastorno neurodegenerativo ya que afecta al sistema nervioso, produciendo mecanismos de daño y degeneración de las neuronas ubicadas en la sustancia negra, las cuales se encargan de producir la dopamina, una sustancia química (neurotransmisor) fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente. Cuando el cerebro no dispone de la dopamina suficiente para mantener un adecuado control de movimiento, los mensajes de cómo y cuándo moverse se transmiten de forma errónea e ineficaz, apareciendo de forma gradual los síntomas motores típicos de la enfermedad. Sin embargo, también se ha visto que hay otras neuronas afectadas y por tanto otros neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y acetilcolina, que traen como consecuencia otros síntomas no motores.

· SÍNTOMAS MOTORES: Temblor, bradicinesia, rigidez e inestabilidad postural.

·SÍNTOMAS NO MOTORES: Trastornos del sueño, pensamiento y memoria; además de alteraciones del estado de ánimo como depresión, ansiedad y apatía.

La causa de esta enfermedad se debe a una combinación de factores que pueden variar entre cada paciente. Los principales factores implicados en el desarrollo de la enfermedad son: envejecimiento, factores genéticos y factores ambientales. La Secretaría de Salud ha estimado sobre la base de los datos obtenidos en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, que existen 500 mil pacientes con Enfermedad de Parkinson en México; siendo una de las primeras causas de atención en consulta externa en centros de atención de tercer nivel. Teniendo en cuenta el aumento en la esperanza de vida de la población mundial y de la mexicana, se espera que en las próximas décadas el número de pacientes con Enfermedad de Parkinson aumente, por lo cual es de vital importancia que todas las áreas profesionales involucradas tengan un enfoque integral y multidisciplinario con áreas como terapia ocupacional, rehabilitación, psicología, nutrición.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

La rehabilitación se encamina principalmente a mejorar el estado físico y a retrasar la progresión de los síntomas motores, permitiendo mayor grado de autonomía para realizar actividades cotidianas que impliquen movilidad (levantarse, asearse, vestirse, pasear). El plan de tratamiento se establece de acuerdo a la valoración y a las necesidades de cada paciente.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO DE FISIOTERAPIA

  • Reeducar patrones de movimiento que están alterados o disminuidos.
  • Mejorar la movilidad corporal general necesaria para la realización de las actividades de la vida diaria. 
  • Reeducar la marcha, la postura y ayudar a superar la dificultad de empezar o continuar un movimiento continuo (bloqueos).
  • Aumentar elasticidad, fuerza y tono muscular.
  • Mantener y/o mejorar los volúmenes respiratorios, comprometidos por la rigidez y la dificultad de movilidad del tórax. 
  • Entrenar las reacciones de enderezamiento y equilibrio, estático y dinámico.
  • Enseñar técnicas de relajación.
  • Dar estímulos sensitivos y propioceptivos encaminados a recuperar el esquema corporal.
  • Mejorar la coordinación y equilibrio. 
  • Enseñar al paciente y familiares las transferencias (de la cama a una silla, de una silla al baño, etc.)
  • Disminuir el riesgo de caídas
  • Disminuir el riesgo de úlceras por presión enseñando a familiares los cambios en cama.
  • Sugerir las adaptaciones en el hogar para el mejor resguardo del paciente.

Referencias:

Con información de:

  • PSSLFT Claudia Ivonne García Dávila
  • PSSLFT Paola García González 
  • CHECK: Yosimar Cruz Flores Fisioterapeuta CONADE y Académico de la UNAM