Existen dos tipos de cardiopatías congénitas: acianóticascianóticas.

 

En las primeras, la sangre con oxígeno sufre una reacción anormal y pasa de las cavidades izquierdas a las derechas.

Estas se subdividen en 4 tipos:

– Persistencia del conducto arterioso (PCA): en esta existe la persistencia de una arteria adicional que está presente durante la vida fetal y se cierra durante las primeras horas de vida.

Válvula aórtica bicúspide: la válvula de la arteria aórtica tiene solo 2 valvas de las 3 que un corazón normal debería tener.

– Comunicación Interauricular (CIA): en esta existe un defecto en la pared que separa las aurículas formando uno o más orificios y comunicando las aurículas entre sí.

– Comunicación  interventricular (CIV): existe una presencia de orificios en la pared que separa los ventrículos, permitiendo que ambos se comuniquen entre sí.

 

Las cardiopatías congénitas cianóticas se caracterizan por el hecho de que la sangre que llega al corazón sin oxígeno se mezcla con la oxigenada, esto a su vez, pasa a la circulación sistémica y provoca una coloración azulada.

Y estas se subdividen en 3 tipos:

 

– Dextotransportación de grandes arterias: las principales arterias del corazón cambian su lugar de origen, logrando que la aorta salga del ventrículo derecho y la pulmonar del izquierdo.

– Tetralogía de Fallot: es un defecto de la pared ventricular, la aorta sale por la misma y la arteria pulmonar es más estrecha, el ventrículo derecho puede presentar un crecimiento, es la más común en la infancia.

– Tronco arterial común: se trata de una gran arteria única que sale de la base del corazón, de esta surgen las arterias coronarias, la pulmonar y la aorta.

 

El 1% de los recién nacidos vivos son afectados por una cardiopatía congénita y su origen es multifactorial.

 

 

Con información de los libros: Manual CTO de Cardiología (2017) y del Manual CTO de Pediatría (2017), del Grupo CTO.

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