El sistema linfático es un componente básico de nuestro cuerpo, abarca de la cabeza a los pies y está compuesto por los ganglios linfáticos, bazo y el timo.

El linfoma es un tipo de cáncer de este sistema y se clásica en dos tipos: el no Hodgkin y el Hodgkin (en honor a Tomas Hodgkin). Este último ocupa el tercer lugar en frecuencia en la población de 0 a 18 años y en adolescentes de 12 a 18 años la primera.

Aunque es una enfermedad poco diagnosticada en personas de mayor edad, en los niños es frecuente que se diagnostique porque los padres perciben inflamación en el hígado y el bazo, así como presencia de fiebre, pérdida de peso, sudoración nocturna y crecimiento de ganglios.

Aunque se desconocen las causas de este cáncer, existen ciertos factores que pueden influir en su surgimiento, como son:

Infecciones virales, en especial por el Virus de Epstein Bar

Defectos inmunológicos, donde los niños nacen con “defensas bajas” (inmunodeficiencias)

-Personas con sistema inmunológico deficiente (con enfermedades como lupus o VIH)

En general, el linfoma es curable con un diagnóstico oportuno, de manera que el linfoma de Hodgkin tiene una tasa de curación de hasta 90% y el no Hodgkin de 70%

 

Con información de la Doctora Marta Margarita Zapata Tarrés / Instituto Nacional de Pediatría / mzapatatarres@gmail.com

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