Si estás a punto de participar en una competencia de alto rendimiento, quieres incursionar en el mundo del deporte o simplemente quieres conocer el estado de salud en el que te encuentras, una prueba de esfuerzo es lo que necesitas.

Se trata de un procedimiento que valora tu rendimiento físico, capacidad cardíaca y respiratoria, así como los indicadores sanguíneos que regulan la intensidad deportiva. Su objetivo es conocer si la salud de una persona se encuentra estable, comprender la evolución de su condición física y registrar las adaptaciones que tiene su corazón de acuerdo a las cargas de entrenamiento.

Este tipo de valoraciones son esenciales para la prevención o detección oportuna de enfermedades, principalmente cardíacas, pues, aunque en la mayoría de los países se cuenta con laboratorios de pruebas de esfuerzo, continúan surgiendo muertes durante entrenamientos o competencia debido a la falta de prevención.

En nuestro país existen múltiples laboratorios que cuentan con diferentes equipos de última tecnología para medir las variables fisiológicas, entre los que destacan la unidad de Medicina del Deporte de la UNAM, el Instituto Nacional de Rehabilitación, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), y la Comisión Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR).

Las pruebas se realizan en dos etapas:

  1. Primero elaboran un historial clínico donde detallan si has tenido enfermedades previas, los principales factores de riesgo cardiovascular a los que puedes estar sometido y tus hábitos alimenticios.
  2. La segunda parte consiste en una exploración física general, con un análisis de sangre, pruebas de aparato locomotor y pruebas de fuerza y flexibilidad.

Todos los atletas de alto rendimiento se deben someter a esta prueba por lo menos de una vez al año con la intención de analizar los posibles riesgos de salud y su condición física en general.  Así que, si pretendes iniciar alguna actividad física o ya eres un deportista, acude con un especialista para que te haga saber tu potencial, cómo comenzar y hasta donde puedes llegar.

 

Con información del Dr. Julio Pazos Urrieta, Médico especialista en Medicina del Deporte, jefe del Servicio de Laboratorio de Fisiología del Ejercicio, CONADE.

 

 

 

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