¿Qué es un Accidente Cerebrovascular (Ictus)?

¿Qué es un Accidente Cerebrovascular (Ictus)?

 

 

¿Qué es un Accidente Cerebrovascular (ICTUS)?

El Sistema Nervioso Central o Cerebro tiene una gran cantidad de arterias y vasos que lo irrigan con sangre. Un accidente cerebrovascular puede presentarse de dos formas, por la oclusión de alguna de estas arterias, dando como resultado un infarto cerebral; o por su ruptura, generando una hemorragia o también conocida como derrame cerebral.

Se denomina accidente porque se presenta de manera súbita, sin embargo, ya existe una afectación o patología previa como puede ser el endurecimiento de las arterias o arterioesclerosis, o encontrarse previamente debilitadas a causa de hipertensión. Algunos pacientes nacen con la predisposición de formar aneurismas, una dilatación en forma de pequeño saco que se puede romper.

 

¿Qué es una embolia?

Generalmente los coágulos se forman en el corazón de los pacientes con trastornos del ritmo, cuando el corazón no late de forma adecuada como en el caso de la fibrilación auricular, crea una turbulencia por la que se forman pequeños coagulitos y trombos en las paredes de las cavidades del corazón, de estos se pueden desprender segmentos llamados émbolos que viajan por el torrente sanguíneo y llegar al cerebro, así es como se ocluye alguna arteria provocando un infarto cerebral provocando la muerte del tejido que estaba irrigado por esa arteria. Sin embargo, la oclusión en las arterias del cerebro, también pueden deberse a una trombosis. Otro sitio del que se pueden desprender los émbolos, es de la arteria carótida que pasa por una parte del cuello y así dirigirse al cerebro.

¿Anticonceptivos relacionados con el accidente cerebrovascular?

Los anticonceptivos orales deben prescribirse de una manera particular para cada mujer fértil de acuerdo a su historial clínico, ya que no todos los anticonceptivos orales son para todas. En algunos de estos casos, pueden llegar a presentar dolores de cabeza frecuentes como posibilidad de una trombosis venosa por la reacción de su organismo a las sustancias de algunos anticonceptivos orales y llegar a presentar un infarto hemorrágico.

Sobre las Hemorragias cerebrales

Aquellos pacientes que deben tomar anticoagulantes por algún problema cardíaco y no asisten a sus consultas o no siguen las indicaciones de su médico, pueden llegar a tener la complicación de la hemorragia intracraneal secundaria o subaracnoidea debido al mal uso de sus anticoagulantes.

Síntomas de alarma del Accidente Cerebrovascular (ICTUS)

Cuando hay un déficit neurológico, el paciente presenta debilidad en el cuerpo, en un brazo, parálisis y asimetría facial, trastornos de lenguaje, no puede articular y comprender ideas, trastornos visuales y sensitivos. Se debe llamar a emergencias inmediatamente, ya que las secuelas que puede dejar un evento de estos es discapacidad motriz, problemas visuales y de lenguaje; algunas de estas se pueden recuperar con una buena rehabilitación, sin embargo, la regeneración del cerebro es demasiado limitada.

 

Para hacer un correcto diagnostico, se requiere de estabilizar los signos vitales del paciente y realizarle una tomografía computarizada para determinar si por sus condiciones clínicas y por su edad es candidato a operación o no. Los tipos de operación a los que se pueden someter los pacientes que sí son candidatos son craneotomía y terapia endovascular que consiste en una cirugía mínima invasiva.

 

El 50% de los pacientes con hemorragia subaracnoidea por ruptura de un aneurisma, fallecen.

 

En México el Accidente Cerebrovascular es la 6ta causa de mortalidad y en mayores de 65 años llega a ser la 2da.

 

Es posible prevenir estos eventos cerebrovasculares llevando un estilo de vida saludable, una dieta balanceada, haciendo ejercicio y evitando otras enfermedades estrechamente relacionadas con el síndrome metabólico crónico como la obesidad, hipertensión y diabetes, por lo que son necesarios los chequeos anuales de presión arterial, colesterol y glucosa.

 

 

 

Con información del Dr. Luis Delgado Reyes, Neurocirujano, Médico Adscrito al Servicio de Neurología del Hospital Juárez de México, Profesor de Anatomía y de Posgrado de la Facultad de Medicina, UNAM.

¿Parafilias?

¿Parafilias?

 

 

 

¿Qué son las parafilias?

Una parafilia es una condición en la que la excitación y la gratificación sexual del individuo depende de la fantasía recurrente de una experiencia inusual que se convierte como prioridad en la conducta sexual de un individuo. Pueden ser mediante algunos objetos, situaciones o el no consentimiento de otras personas, situaciones que se encuentran fuera del alcance de los intereses sexuales habituales.

 

 

Para que una conducta sexual sea definida como normal o anormal se debe basar en 5 criterios:

· Estadístico: Una conducta sexual es normal cuando es practicada por la mayoría de la población. Influye el lugar, la época, la cultura y la clase social.
· Filogenético o biológico: Si corresponde con el comportamiento sexual de los primates superiores (o de los mamíferos), es normal.
· Moral: Los preceptos de una comunidad son variables en cada cultura y en diferentes épocas, pero suele haber un consenso, visible en usos, costumbres, creencias. Mantiene los valores individuales y colectivos.
· Legal: El conjunto de normas escritas y sus sanciones para defender a las personas y su patrimonio o derechos también incluye lo sexual. Las leyes cambian y son diferentes en cada época y lugar, pero marcan el consenso social establecido.
· Social: Las conductas socialmente dominantes que no perjudican a la sociedad o a sus miembros, pueden considerarse correctas o adecuadas a cada época.

 

Existen tres criterios de gravedad:

· Leve: La persona se siente marcadamente perturbada por los impulsos parafílicos recurrentes pero nunca ha actuado según estos.
· Moderado: La persona ha actuado ocasionalmente según los impulsos parafílicos.
· Grave: La persona ha actuado repetidamente según los impulsos parafílicos.

 

Parafilias más comunes

Exhibicionismo: consiste en la exposición de los propios genitales a una persona extraña. Puede existir erección o masturbación durante o después del acto.

Fetichismo: Fantasías y deseos por el uso de objetos inanimados que son el centro de su atención, los más frecuentes son la ropa interior femenina, ropa de bebé, objetos de cuero o goma. Cuando la excitación es a partir de una parte del cuerpo, por ejemplo tobillos, pies, hombros, recibe el nombre de parcialismo.

Frotteurismo: Excitación sexual solo al refregar partes del cuerpo, generalmente los genitales, contra personas desconocidas.

Pedofília: Atracción hacia niños o niñas menores de 13 años. Suele apreciarse una mayor incidencia en varones heterosexuales con baja autoestima o dificultades para establecer relaciones con mujeres, en especial en situaciones de estrés y abuso de alcohol.

Masoquismo sexual: Incluye el acto real de ser atado, golpeado, humillado o hecho sufrir de algún modo. Cuando son actos simulados con consentimiento no se considera trastorno ya que el placer va ligado a la propia humillación o sufrimiento físico.

Sadismo sexual: Perpetrar actos sexuales abusivos o humillantes para otra persona siendo estos actos fuente de placer excitación y placer sexual.

Vouyerismo: Excitación mientras se observa a otras personas en situaciones íntimas como vistiéndose o en pleno acto sexual.

 

 

Tratamiento

 El tratamiento se sugiere por medio de terapia conductiva – conductual, intervenciones basadas en los principios de aprendizaje para modificar el interés sexual del sujeto y reacondicionarlo, así como programas de manejo de la ira, gestión del enfado, relajación y promover la empatía con la víctima.

 

 

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Médico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuentes: De Pablo Márquez, Bernat & Balagué Añó, Ariadna & Guijarro, Silvina. (2016). Parafilias. FMC – Formación Médica Continuada en Atención Primaria. 23. 4-8. 10.1016/j.fmc.2015.04.007.
Sánchez, N., López, R. & Domínguez-Muñoz, A. (2018). Parafilias: una revisión comparativa desde el DSM-5 y la CIE-10. Behavior & Law Journal, 4(1), 41-49.

Adicción a los videojuegos

Adicción a los videojuegos

¿Qué es un trastorno mental?

Es un trastorno médico que se caracteriza por la manifestación de síntomas y signos conductuales, emocionales y cognitivos con consecuencias negativas, que generan malestar y discapacidad en un amplio rango de actividades de las personas.

 

¿Por qué se ha considerado la adicción a los video juegos como un trastorno mental?

Se considera que es un trastorno mental ya que las personas que presentan adicción a los video juegos presentan manifestaciones similares a los trastornos de sustancias adictivas. En 1995 Ivan Goldberg, planteó una serie de criterios para el diagnóstico del trastorno de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias en los que se describe el factor de dependencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en la Décima Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), define la dependencia a drogas como un: “Conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas en el cual el consumo de una droga, o de un tipo de ellas, adquiere máxima prioridad para el individuo, mayor incluso que cualquier otro tipo de comportamiento de los que en el pasado tuvieron el valor más alto.   La manifestación característica del síndrome de dependencia es el deseo, a menudo fuerte y a veces insuperable, de ingerir sustancias psicotrópicas”.

Actualmente la Clasificación Internacional de Enfermedades editada por la OMS, CIE 11, clasifica a la adicción a los video juegos en los trastornos debidos al consumo de sustancias o a comportamientos adictivos y los define como: Son síndromes asociados al malestar o interferencia de las funciones o actividades personales, que se desarrollan como resultado de comportamientos repetitivos en búsqueda de alguna recompensa y de refuerzo que producen dependencia y que no implican el uso de una sustancia. Incluyen los trastornos por juego de apuestas y trastornos por uso de video juegos lo que implica comportamientos en línea y fuera de línea.

 

¿Cómo podemos identificar si lo padecemos?

De acuerdo a la CIE 11: El trastorno por uso de videojuegos predominantemente en línea y fuera de línea se caracterizado por:

Un patrón de comportamiento de juego («juegos digitales» o «videojuegos») persistente o recurrente que se realiza principalmente por Internet y se manifiesta por:
• Deterioro en el control sobre el juego (por ejemplo, inicio, frecuencia, intensidad, duración, terminación, contexto);

• Incremento en la prioridad dada al juego al grado que se antepone a otros intereses y actividades de la vida diaria

• Continuación o incremento del juego a pesar de que tenga consecuencias negativas.

 El patrón de comportamiento es lo suficientemente grave como para dar lugar a un deterioro significativo a nivel personal, familiar, social, educativo, ocupacional o en otras áreas importantes de funcionamiento.

 El patrón de comportamiento puede ser continuo o episódico y recurrente, y generalmente es evidente durante un período de al menos 12 meses para que se asigne el diagnóstico, aunque la duración requerida puede acortarse si se cumplen todos los requisitos de diagnóstico y los síntomas son graves.

 

Resumen de los criterios

 Las personas no controlan el tiempo para jugar, pueden jugar por varias horas en el día sin darse cuenta del tiempo transcurrido y en casos severos pueden jugar hasta más de 24 horas continuas.

El juego se convierte en una actividad prioritaria, dejan a un lado la realización de otras actividades inclusive, dormir y comer. Lo cual genera un impacto en el rendimiento académico en el caso de niños o jóvenes o adultos en su trabajo, asimismo las relaciones familiares e interpersonales se afectan por dicho comportamiento.

 

¿Cómo afecta el desarrollo del cerebro en los niños?

Está asociada con anomalías neurobiológicas en la corteza orbitofrontal, cuerpo estriado y regiones sensoriales, áreas implicadas en el control de impulsos, procesamiento de la recompensa y representación somática de las experiencias anteriores.

Se ha descrito disminución del nivel de dopamina, así como de los receptores D2 en el circuito de la recompensa, en subdivisiones del cuerpo estriado, como el caudado dorsal bilateral y el putamen derecho, regiones implicadas en el control de impulsos y procesamiento de recompensas (Zhu, Zhang y Tian, 2015) por lo que estas personas encontrarían en ellas una gratificación en su ejecución y necesitarían cada vez un tiempo mayor de exposición a estas conductas como medio para compensar estos bajos niveles dopaminérgicos.

 

¿Cómo puede perjudicar la vida social, familiar y laboral de quien padece este trastorno? ¿Qué complicaciones puede generar en la salud física de una persona?
En el área social: se presenta aislamiento, incumplimiento de las obligaciones de familiares académicas y sociales, deterioro en el funcionamiento académico, laboral y en ocasiones problemas legales.
En el área física se pueden presentar fatiga ocular, tensión muscular y contracturas musculares, alteraciones del sueño (insomnio) cefalea o dolor de cabeza, sedentarismo, sobre peso y obesidad.
En el área psicológica: ansiedad, irritabilidad, sensación de vacío y desesperanza, dificultades para enfrentar la frustración y para relacionarse afectivamente con los demás.

 

¿Existe algún tratamiento?

Se ha propuesto en el nivel de atención y prevención antes de la presentación de las manifestaciones clínicas y cuando se presenta este trastorno en su fase inicial o de acuerdo al nivel de severidad.

Prevención primaria.- Protección específica a población en una población específica niños y adolescentes:
En niños menores de dos años no se recomienda el uso de pantallas o dispositivos. En niños preescolares pueden introducirse el uso de pantallas siempre y cuando el cuidador interactúe con el niño y el tiempo debe ser menor de una hora. En niños de edad escolar se sugiere limitar el tiempo del uso y el objetivo ya sea para fines recreativos, como herramienta de aprendizaje, en la vida diaria, etc. Es importante informar y sensibilizar a esta edad sobre temas de seguridad al brindar información y datos personales, ayudarlos a discriminar los contenidos de la red, etc. En los adolescentes es importante reforzar los temas relacionados a la seguridad, contenidos, forma de interactuar en las redes sociales, ayudarlos
Prevención: secundaria aparecen síntomas y signos de alerta que afectan el nivel de funcionamiento en distintas áreas del niño o adolescente.
Prevención terciaria: Rehabilitación y/o integración propuesta de intervención multimodal de tratamiento farmacológico y psicológico (Terapia Cognitivo Conductual) Guías Clínicas Instituto Nacional de Psiquiatría,

 

¿De qué manera beneficia que la OMS clasifique a esta actividad como un trastorno mental?

Al ser incluida la adicción a los video juegos como un trastorno mental, es importante que los profesionales relacionados a la salud exploren la posibilidad qu este trastorno esté presente. Asimismo, es importante sensibilizar y brindar información sobre este trastorno, sus manifestaciones tempranas y en caso de presentar el problema ofrecer información sobre los especialistas que pueden atender este padecimiento. Las campañas deben realizarse en distintos sectores con objetivos específicos de acuerdo a la población: profesionales de la salud, maestros, orientadores, padres de familia etc. Asimismo, proponer e influir en las políticas públicas sobre el uso del internet o video juegos, en este caso en edades tempranas adolescencia y adultos jóvenes principalmente.

 

 

Con información de la Mtra. Aurora Jaimes Medrano, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, UNAM.

Referencias

Zhu, Y., Zhang, H., & Tian, M. (2015). Molecular and functional imaging of internet addiction. BioMed Research International, 2015.

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Decálogo para un buen uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. AEPap. Familia y Salud. 2017.

 

Prácticas sexuales lésbicas

Prácticas sexuales lésbicas

En pleno siglo XXI aún se registran prácticas lesbofóbicas hacia las mujeres lesbianas y bisexuales, los temas sobre su salud aún significan un tabú, haciéndolos invisibles, “si no se nombra, no existe”. Esto antepone muchas barreras para el acceso a la prevención y la atención a la salud, ejemplo de estas barreras es que frecuentemente durante la consulta médica se asume la heterosexualidad, resultando un problema ya que no se consideran especificidades en materia de salud sexual y reproductiva que requieren estos grupos en particular.

No reconocer y no tomar en cuenta la orientación sexual y/o la práctica sexual en una consulta médica puede evitar que las mujeres adquieran información preventiva de infecciones de transmisión sexual (ITS) en mujeres que tienen sexo con mujeres o la falta de insumos  de prevención, más allá del condón masculino. Otro ejemplo, es cuando las mujeres lesbianas o bisexuales desean reproducirse, el personal de salud pocas veces tiene el conocimiento y la sensibilidad de brindar orientación adecuada para recomendar  alternativas como la inseminación artificial o la maternidad subrogada.

El departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina en colaboración con otras instituciones educativas, se dio a la tarea de realizar una de las primeras publicaciones científicas sobre las prácticas sexuales de mujeres lesbianas y bisexuales en México. En este primer acercamiento, las mujeres lesbianas reportan que el 80% de ellas no se protegen contra una ITS cuando tienen relaciones sexuales con otras mujeres y el principal motivo para no hacerlo es que tienen una pareja afectiva estable.

Las prácticas reportadas con mayor frecuencia son el uso de dedos y juguetes sexuales en los genitales tanto externos como internos; sexo oral y frotamiento de los genitales externos. Aunque el uso de protección para ITS fue mínimo, las formas más utilizadas  fueron el condón masculino, guantes y el condón femenino. El 9% dijo haberse protegido al mantener relaciones sexuales con un hombre, lo que implica que un programa de salud sexual y reproductiva dirigido a estas poblaciones requiere tomar en cuenta lo dinámico que puede ser la vivencia de la sexualidad de estos grupos.

En un futuro se pretende realizar estudios de prevalencia conocer cuáles ITS se presentan en la población de mujeres lesbianas y bisexuales de México, esto es necesario toda vez que  que el Sistema de Vigilancia Epidemiológica en México no cuenta con reportes sobre enfermedades específicas en esta población.

Conocer las prácticas sexuales, los riesgos asociados a infecciones de transmisión sexual entre mujeres lesbianas y bisexuales son elementos que no deben ser considerados para caer en un higinismo exacerbado, sino que deben ser conocimientos que contribuyan a la generación de política pública encaminada a la protección de la salud, lo que incluye el pleno disfrute de la sexualidad.

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuente: Mendoza-Pérez JC, Ortiz-Hernández L, Lozano-Verduzco I. Sexual Practices Among a Sample of Young Lesbian and Bisexual Women from Mexico: An Exploratory Study. Int J Sex Heal [Internet]. 2019;31(2):154–63.

Disponible en: https://doi.org/10.1080/19317611.2019.1603179

 

 

 

 

Síndrome de Burnout

Síndrome de Burnout

El síndrome de Burnout, o también conocido como síndrome de desgaste ocupacional, se asocia a ciertas condiciones de trabajo que se reflejan con desgaste, incapacidad para continuar con un trabajo o molestias sobre éste. Generalmente se presenta tras un periodo de estrés crónico en el contexto laboral, el personal afectado sufre síntomas como aislamiento, agotamiento, dificultad para concentrarse, desmotivación y fallas en sus funciones laborales.

Las causas pueden ser falta de recompensa y reconocimiento, falta de gusto, carga excesiva de trabajo, y pueden generar como consecuencia que la persona afectada esté de mal humor, dificultad para despertar o cumplir con sus funciones.

Este síndrome se presenta principalmente entre la población que se dedica al área de la salud, sin embargo, puede presentarse en cualquier área laboral y a cualquier edad, aunque el mayor reporte de incidencia que se tiene es en un rango de los 25 y a los 45 años. En muchas ocasiones, puede asociarse al desarrollo de otras enfermedades, sobre todo mentales, como la depresión y algunos síntomas físicos como frecuentes dolores de cabeza o dolores que puedan ser parte de otras enfermedades crónicas.

La Organización Mundial de la Salud le dio visibilidad clínica a este síndrome a partir del 28 de mayo del 2019, lo que abre una mayor oportunidad para investigarlo, diagnosticarlo y atenderlo; a su vez, hacer reflexionar a las empresas y exhortarlas a preocuparse más por la productividad sana de sus empleados, el clima laboral, su salud y hacerse responsables por los detonadores de estrés a los que ellos se pueden enfrentar.

El problema no solo resulta interno, se trata de un problema que va al fondo del modelo económico que actualmente se tiene adoptado, con la apuesta por la alta productividad en un mundo globalizado; en nuestro país, por ejemplo, existe una gran indefinición e incongruencia por las verdaderas funciones de cada puesto de trabajo y muchas veces los servidores públicos realizan cinco actividades más de las que están destinadas.

Se dice que para el 2030, la primera causa de incapacidad en el mundo será la depresión, seguida de enfermedades cardiovasculares y el VIH, considerando al estrés como la gran epidemia de nuestros tiempos.

Con información del Dr. José Javier Mendoza Velásquez, médico especialista en Psiquiatría, coordinador de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Día de la lucha contra la homofobia

Día de la lucha contra la homofobia

 

 

Es el rechazo, señalamiento, pensamiento negativo y odio hacia todas las personas que no son heterosexuales y trasgreden el sistema de género. Mismo que surge de la idea de que el hombre con estándares masculinizados es el centro y la figura máxima en la sociedad.

Como antecedentes tiene el día de la intolerancia y el 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la homofobia, retomando el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Actualmente se han agregado los términos “lesbofobia”, “bifobia” y “transfobia”, para visibilizar a todos los grupos de la comunidad LGBT.

La identidad de género se refiere al cómo se autoidentifica una persona, como hombre o como mujer, independientemente de su sexo biológico y orientación sexual, mientras que ésta última es la atracción erótica y afectiva que se tiene por otras personas, ya sean del mismo sexo, sexo opuesto o ambos.

 

Los dos principales tipos de homofobia:

Sutil: Es el hecho de no agredir u ofender a una persona LGBT y supuestamente, aceptar su orientación sexual mientras no lo demuestre o exprese libremente.

Directa: Es la presencia literal y evidente de agresión física o verbal, violencia, rechazo, privación de los derechos humanos e incluso de la vida de la persona afectada.

 

Las personas Trans son las mayormente afectadas, sobre todo con homofobia directa, son victimas de agresión y violencia. Cualquier tipo de homofobia tiene impacto en la salud mental del afectado, generando depresión e incluso ideación o intento suicida.

Según el CONAPRED, el 60% de la comunidad LGBT se ha sentido discriminada en el último año versus el 20% de la población general sin importar su orientación sexual. El 83% sufre de violencia sutil por ser aludidos con chistes ofensivos entre las pláticas cotidianas; y el 53% sufre de violencia y agresión física.

El 77% de las personas Trans se han sentido discriminadas o incómodas en las consultas médicas ya que los médicos insisten en llamarlos y tratarlos de acuerdo a su sexo biológico y no por su identidad de género.

La comunidad LGBT ha sentido la necesidad de ocultar su orientación sexual en consulta médica, lo que significa una barrera de comunicación para sus tratamientos o métodos de prevención en salud sexual. Esto resta la efectividad para evitar infecciones, principalmente de transmisión sexual o aquellas que requieren del uso de hormonas en el caso de la población transexual.

 

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.