¿Parafilias?

¿Parafilias?

 

 

 

¿Qué son las parafilias?

Una parafilia es una condición en la que la excitación y la gratificación sexual del individuo depende de la fantasía recurrente de una experiencia inusual que se convierte como prioridad en la conducta sexual de un individuo. Pueden ser mediante algunos objetos, situaciones o el no consentimiento de otras personas, situaciones que se encuentran fuera del alcance de los intereses sexuales habituales.

 

 

Para que una conducta sexual sea definida como normal o anormal se debe basar en 5 criterios:

· Estadístico: Una conducta sexual es normal cuando es practicada por la mayoría de la población. Influye el lugar, la época, la cultura y la clase social.
· Filogenético o biológico: Si corresponde con el comportamiento sexual de los primates superiores (o de los mamíferos), es normal.
· Moral: Los preceptos de una comunidad son variables en cada cultura y en diferentes épocas, pero suele haber un consenso, visible en usos, costumbres, creencias. Mantiene los valores individuales y colectivos.
· Legal: El conjunto de normas escritas y sus sanciones para defender a las personas y su patrimonio o derechos también incluye lo sexual. Las leyes cambian y son diferentes en cada época y lugar, pero marcan el consenso social establecido.
· Social: Las conductas socialmente dominantes que no perjudican a la sociedad o a sus miembros, pueden considerarse correctas o adecuadas a cada época.

 

Existen tres criterios de gravedad:

· Leve: La persona se siente marcadamente perturbada por los impulsos parafílicos recurrentes pero nunca ha actuado según estos.
· Moderado: La persona ha actuado ocasionalmente según los impulsos parafílicos.
· Grave: La persona ha actuado repetidamente según los impulsos parafílicos.

 

Parafilias más comunes

Exhibicionismo: consiste en la exposición de los propios genitales a una persona extraña. Puede existir erección o masturbación durante o después del acto.

Fetichismo: Fantasías y deseos por el uso de objetos inanimados que son el centro de su atención, los más frecuentes son la ropa interior femenina, ropa de bebé, objetos de cuero o goma. Cuando la excitación es a partir de una parte del cuerpo, por ejemplo tobillos, pies, hombros, recibe el nombre de parcialismo.

Frotteurismo: Excitación sexual solo al refregar partes del cuerpo, generalmente los genitales, contra personas desconocidas.

Pedofília: Atracción hacia niños o niñas menores de 13 años. Suele apreciarse una mayor incidencia en varones heterosexuales con baja autoestima o dificultades para establecer relaciones con mujeres, en especial en situaciones de estrés y abuso de alcohol.

Masoquismo sexual: Incluye el acto real de ser atado, golpeado, humillado o hecho sufrir de algún modo. Cuando son actos simulados con consentimiento no se considera trastorno ya que el placer va ligado a la propia humillación o sufrimiento físico.

Sadismo sexual: Perpetrar actos sexuales abusivos o humillantes para otra persona siendo estos actos fuente de placer excitación y placer sexual.

Vouyerismo: Excitación mientras se observa a otras personas en situaciones íntimas como vistiéndose o en pleno acto sexual.

 

 

Tratamiento

 El tratamiento se sugiere por medio de terapia conductiva – conductual, intervenciones basadas en los principios de aprendizaje para modificar el interés sexual del sujeto y reacondicionarlo, así como programas de manejo de la ira, gestión del enfado, relajación y promover la empatía con la víctima.

 

 

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Médico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuentes: De Pablo Márquez, Bernat & Balagué Añó, Ariadna & Guijarro, Silvina. (2016). Parafilias. FMC – Formación Médica Continuada en Atención Primaria. 23. 4-8. 10.1016/j.fmc.2015.04.007.
Sánchez, N., López, R. & Domínguez-Muñoz, A. (2018). Parafilias: una revisión comparativa desde el DSM-5 y la CIE-10. Behavior & Law Journal, 4(1), 41-49.

Papanicolaou

Papanicolaou

 

 

El cáncer cervicouterino es una alteración celular que se origina en el epitelio del cuello del útero y se manifiesta, inicialmente, a través de lesiones intraepiteliales. Es el cuarto cáncer más frecuente en la mujer

Es una prueba que detecta células anormales en el cuello uterino y signos tempranos de cáncer del mismo, se toma una muestra de las células para analizarlas al microscopio.

 

 

Historia:

En 1917 el Doctor George Nicolas Papanicolaou estableció una asociación entre los patrones citológicos y los cambios en el ciclo ovárico y menstrual.

En 1920 comenzó los estudios citológicos en humanos y su esposa fue su primer sujeto de experimentación a largo plazo.

En 1923, sugirió el empleo de su método de la citología exfoliativa para el diagnóstico de cáncer uterino, pero fue cuestionado con respecto a registrar una distinción entre el carcinoma cervical y el endometrial, pero la técnica no diferenciaba ambos tumores.

En 1925 comenzó un estudio sistemático de frotis cervicales y vaginales de voluntarias y trabajadoras del Hospital de la Mujer de Nueva York. Reunió a otras mujeres con cáncer de cuello uterino, confirmó sus observaciones y presentó esta nueva forma de diagnóstico.

Marcó la diferencia contra la antigua manera de realizar el diagnóstico a través del tacto y de la observación macroscópica al utilizar una tinción que ideó para realizar observación al microscopio.

Pasaron 13 años para que sus descubrimientos fueran aceptados.

En 1939 en colaboración con Herbert F. Trayut, planificó un ensayo clínico para someter a las mujeres a una toma de muestra de citología exfoliativa cervicovaginal con ayuda de una pipeta por la cual obtenían células del fondo vaginal, del exo y endocérvix sin producir molestias ni dolor a las pacientes.

Este ensayo permitió el diagnóstico de número considerable de casos de cáncer de cuello uterino asintomáticos, imperceptibles al ojo humano y solamente demostrable a través de biopsia o mediante el uso de la citología exfoliativa, esto permitió la disminución en el número de casos de cáncer.

 

 

Factores de riesgo:

Mujeres entre 25 a 64 años de edad, inicio de relaciones sexuales antes de los 18 años, múltiples parejas sexuales, infección cervical por virus del papiloma humano, antecedentes de enfermedades de transmisión sexual, tabaquismo, deficiencia de folatos y vitaminas A, C y E, nunca haberse practicado el estudio citológico.

Se recomienda realizar el estudio anualmente hasta contar con tres resultados negativos, entonces se realizará posteriormente cada dos a tres años.

 

 

Con información de Cristian Joshua Hernández González, Medico Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuentes:

 

http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/histologia/georgenicholaspapanicolaou.pdf

https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=5420:2018-cervical-cancer&Itemid=3637&lang=es

http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/146GER.pdf

http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/m014ssa24.html

 

 

Sobre el Viagra

Sobre el Viagra

Viagra

Hace 21 años la compañía farmacéutica Pfizer, sacó al mercado un medicamento a base de citrato de sildenafil, el cual se generó para combatir la angina de pecho y la hipertensión arterial.

Sin embargo, los investigadores comenzaron a notar que uno de los efectos secundarios era que los hombres reportaron sentir fuertes erecciones posteriores a su ingesta.

Después de someterse a diferentes pruebas, en 1998 a través de la FDA, sale a la venta este medicamento con el nombre de viagra cuyo uso principal era el tratamiento para la disfunción eréctil.

Las ventas de los primeros 12 meses fueron de mil millones de dólares.

Actualmente las indicaciones de su uso son para la disfunción eréctil y el tratamiento de la hipertensión arterial pulmonar.

Aunque este medicamento es muy comercializado, debe ser prescrito por un médico, ya que puede generar los siguientes efectos adversos:

-Dolor de cabeza
-Enrojecimiento
-Dispepsia
-Congestión nasal
-Alteración de la visión (visión borrosa, alteración en la visión de los colores y mayor sensibilidad a la luz)
-Diarrea
-Mareo

 

 

Fuentes:

https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/label/2010/020895s033lbl.pdf
https://www.vademecum.es/principios-activos-sildenafilo-g04be03
http://www.redalyc.org/pdf/2933/293332699006.pdf
https://www.medigraphic.com/pdfs/neumo/nt-2006/nt064f.pdf
http://www.pfizer.com.au/sites/g/files/g10005016/f/201311/PI_Viagra_488.pdf

Prácticas sexuales lésbicas

Prácticas sexuales lésbicas

En pleno siglo XXI aún se registran prácticas lesbofóbicas hacia las mujeres lesbianas y bisexuales, los temas sobre su salud aún significan un tabú, haciéndolos invisibles, “si no se nombra, no existe”. Esto antepone muchas barreras para el acceso a la prevención y la atención a la salud, ejemplo de estas barreras es que frecuentemente durante la consulta médica se asume la heterosexualidad, resultando un problema ya que no se consideran especificidades en materia de salud sexual y reproductiva que requieren estos grupos en particular.

No reconocer y no tomar en cuenta la orientación sexual y/o la práctica sexual en una consulta médica puede evitar que las mujeres adquieran información preventiva de infecciones de transmisión sexual (ITS) en mujeres que tienen sexo con mujeres o la falta de insumos  de prevención, más allá del condón masculino. Otro ejemplo, es cuando las mujeres lesbianas o bisexuales desean reproducirse, el personal de salud pocas veces tiene el conocimiento y la sensibilidad de brindar orientación adecuada para recomendar  alternativas como la inseminación artificial o la maternidad subrogada.

El departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina en colaboración con otras instituciones educativas, se dio a la tarea de realizar una de las primeras publicaciones científicas sobre las prácticas sexuales de mujeres lesbianas y bisexuales en México. En este primer acercamiento, las mujeres lesbianas reportan que el 80% de ellas no se protegen contra una ITS cuando tienen relaciones sexuales con otras mujeres y el principal motivo para no hacerlo es que tienen una pareja afectiva estable.

Las prácticas reportadas con mayor frecuencia son el uso de dedos y juguetes sexuales en los genitales tanto externos como internos; sexo oral y frotamiento de los genitales externos. Aunque el uso de protección para ITS fue mínimo, las formas más utilizadas  fueron el condón masculino, guantes y el condón femenino. El 9% dijo haberse protegido al mantener relaciones sexuales con un hombre, lo que implica que un programa de salud sexual y reproductiva dirigido a estas poblaciones requiere tomar en cuenta lo dinámico que puede ser la vivencia de la sexualidad de estos grupos.

En un futuro se pretende realizar estudios de prevalencia conocer cuáles ITS se presentan en la población de mujeres lesbianas y bisexuales de México, esto es necesario toda vez que  que el Sistema de Vigilancia Epidemiológica en México no cuenta con reportes sobre enfermedades específicas en esta población.

Conocer las prácticas sexuales, los riesgos asociados a infecciones de transmisión sexual entre mujeres lesbianas y bisexuales son elementos que no deben ser considerados para caer en un higinismo exacerbado, sino que deben ser conocimientos que contribuyan a la generación de política pública encaminada a la protección de la salud, lo que incluye el pleno disfrute de la sexualidad.

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.

Fuente: Mendoza-Pérez JC, Ortiz-Hernández L, Lozano-Verduzco I. Sexual Practices Among a Sample of Young Lesbian and Bisexual Women from Mexico: An Exploratory Study. Int J Sex Heal [Internet]. 2019;31(2):154–63.

Disponible en: https://doi.org/10.1080/19317611.2019.1603179

 

 

 

 

Día de la lucha contra la homofobia

Día de la lucha contra la homofobia

 

 

Es el rechazo, señalamiento, pensamiento negativo y odio hacia todas las personas que no son heterosexuales y trasgreden el sistema de género. Mismo que surge de la idea de que el hombre con estándares masculinizados es el centro y la figura máxima en la sociedad.

Como antecedentes tiene el día de la intolerancia y el 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la homofobia, retomando el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Actualmente se han agregado los términos “lesbofobia”, “bifobia” y “transfobia”, para visibilizar a todos los grupos de la comunidad LGBT.

La identidad de género se refiere al cómo se autoidentifica una persona, como hombre o como mujer, independientemente de su sexo biológico y orientación sexual, mientras que ésta última es la atracción erótica y afectiva que se tiene por otras personas, ya sean del mismo sexo, sexo opuesto o ambos.

 

Los dos principales tipos de homofobia:

Sutil: Es el hecho de no agredir u ofender a una persona LGBT y supuestamente, aceptar su orientación sexual mientras no lo demuestre o exprese libremente.

Directa: Es la presencia literal y evidente de agresión física o verbal, violencia, rechazo, privación de los derechos humanos e incluso de la vida de la persona afectada.

 

Las personas Trans son las mayormente afectadas, sobre todo con homofobia directa, son victimas de agresión y violencia. Cualquier tipo de homofobia tiene impacto en la salud mental del afectado, generando depresión e incluso ideación o intento suicida.

Según el CONAPRED, el 60% de la comunidad LGBT se ha sentido discriminada en el último año versus el 20% de la población general sin importar su orientación sexual. El 83% sufre de violencia sutil por ser aludidos con chistes ofensivos entre las pláticas cotidianas; y el 53% sufre de violencia y agresión física.

El 77% de las personas Trans se han sentido discriminadas o incómodas en las consultas médicas ya que los médicos insisten en llamarlos y tratarlos de acuerdo a su sexo biológico y no por su identidad de género.

La comunidad LGBT ha sentido la necesidad de ocultar su orientación sexual en consulta médica, lo que significa una barrera de comunicación para sus tratamientos o métodos de prevención en salud sexual. Esto resta la efectividad para evitar infecciones, principalmente de transmisión sexual o aquellas que requieren del uso de hormonas en el caso de la población transexual.

 

 

Con información del Dr. Juan Carlos Mendoza Pérez, Académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

¿Qué es la Oclusión Tubaria Bilateral?

¿Qué es la Oclusión Tubaria Bilateral?

Es un método anticonceptivo permanente o definitivo que se realiza en aquellas mujeres que tienen el número de hijos deseados y no quieren tener más embarazos, y que han recibido previamente consejería.

Es un método altamente efectivo, su efectividad es mayor al 99%. El riesgo de fracaso en general estimado es de 1 en 200.

Consiste en realizar una pequeña incisión quirúrgica, que puede efectuarse a nivel del nacimiento del vello púbico en cualquier otro momento del ciclo menstrual; a través del ombligo en el momento inmediato a la atención del parto, o se puede realizar durante una cesárea. A través de esta herida se identifican las trompas uterinas, las cuales se cortan y se ligan para impedir el paso del óvulo y de los espermatozoides, evitando así el embarazo. Para realizar la cirugía se pueden emplear diferentes tipos de anestesia: general, regional o local; dependiendo de las características de la mujer.

No protege contra el VIH/SIDA ni contra otras infecciones de transmisión sexual.

Este procedimiento puede ser realizado en cualquier momento del ciclo menstrual, si se tiene la certeza de que la mujer no está embarazada en ese momento. Sin embargo, se debe retrasar si la mujer está embarazada, si tiene una enfermedad grave, algún tipo de infección sistémica o infecciones como enfermedad pélvica inflamatoria, aborto séptico, etc. Y no es muy recomendable en pacientes con cirugías abdominales previas o con obesidad, ya que tienen mayor riesgo en el transoperatorio por lo que se debe buscar un método anticonceptivo alternativo.

 

Ventajas:

  • Su efectividad anticonceptiva es inmediata
  • No interfiere con las relaciones sexuales
  • No interfiere con la lactancia
  • Favorece el disfrute de la relación sexual sin el temor de un embarazo
  • No aumenta el periodo de hospitalización posterior al parto, cesárea o aborto
  • No tiene efectos secundarios para la salud de la mujer
  • Tiene efecto protector contra el cáncer de ovario
  • La recuperación después de la cirugía es rápida (7 días en promedio)

 

Después de la operación se requiere reposo; es posible realizar actividades normales a los dos días, pero se deben evitar esfuerzos y relaciones sexuales durante una semana.

La cita a revisión es a los 7 días de la cirugía para vigilar que no existan complicaciones como infección de la herida. Acudir de inmediato a consulta médica en caso de: presentar dolor, salida de pus por la herida, fiebre, mareo y/o problemas al orinar.

 No produce cáncer, alteraciones del carácter, dolor de cabeza, nerviosismo, aumento de peso, menopausia prematura ni disminución del deseo sexual.

 

Colaboración de Itzel Texta Palomeque, Médica Pasante de Servicio Social de la Facultad de Medicina, UNAM.

 

Referencias:

Secretaría de Salud. (2009). Guía de Referencia Rápida. Consulta y asesoría médica para el uso de la oclusión tubaria bilateral. México: Secretaría de Salud.

Secretaría de Salud. (2009). Resumen de evidencias y recomendaciones. Consulta y asesoría médica para el uso de la oclusión tubaria bilateral. México: Secretaría de Salud.

Secretaría de Salud. (s.f.). Oclusión Tubaria Bilateral (OTB) o Salpingoclasia. Obtenido de Planificación Familiar: http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/planificacion-familiar/oclusion-tubaria-bilateral