¿Qué es una prueba de esfuerzo?

¿Qué es una prueba de esfuerzo?

 

Si estás a punto de participar en una competencia de alto rendimiento, quieres incursionar en el mundo del deporte o simplemente quieres conocer el estado de salud en el que te encuentras, una prueba de esfuerzo es lo que necesitas.

Se trata de un procedimiento que valora tu rendimiento físico, capacidad cardiaca y respiratoria, así como los indicadores sanguíneos que regulan la intensidad deportiva. Su objetivo es conocer si la salud de una persona se encuentra estable, comprender la evolución de su condición física y registrar las adaptaciones que tiene su corazón de acuerdo a las cargas de entrenamiento.

Este tipo de valoraciones son esenciales para la prevención o detección oportuna de enfermedades, principalmente cardiacas, pues, aunque en la mayoría de los países se cuenta con laboratorios de pruebas de esfuerzo, continúan surgiendo muertes durante entrenamientos o competencia debido a la falta de prevención.

En nuestro país existen múltiples laboratorios que cuentan con diferentes equipos de última tecnología para medir las variables fisiológicas, entre los que destacan la unidad de Medicina del Deporte de la UNAM, el Instituto Nacional de Rehabilitación, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), y la Comisión Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR).

Las pruebas se realizan en dos etapas:

  1. Primero elaboran un historial clínico donde detallan si has tenido enfermedades previas, los principales factores de riesgo cardiovascular a los que puedes estar sometido y tus hábitos alimenticios.
  2. La segunda parte consiste en una exploración física general, con un análisis de sangre, pruebas de aparato locomotor y pruebas de fuerza y flexibilidad.

Todos los atletas de alto rendimiento se deben someter a esta prueba por lo menos de una vez al año con la intención de analizar los posibles riesgos de salud y su condición física en general.  Así que, si pretendes iniciar alguna actividad física o ya eres un deportista, acude con un especialista para que te haga saber tu potencial, cómo comenzar y hasta donde puedes llegar.

 

Con información del Dr. Julio Pazos Urrieta, Médico especialista en Medicina del Deporte, jefe del Servicio de Laboratorio de Fisiología del Ejercicio, CONADE.

 

 

 

Así funcionan los edulcorantes…

 

Los edulcorantes son sustancias que brindan la sensación del sabor dulce sin contener azúcar, han sido creadas como un auxiliar para las personas que requieren de una dieta limitada en glucosa. Sin embargo es importante consumir estas sustancias con cuidado y evitar el exceso.

Toda dieta debe contener la dosis más adecuada de azúcar, puesto que es necesaria para el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo, si ésta se elimina por completo pueden surgir descompensaciones, incluso en los casos de diabetes. Por lo tanto no puede ser sustituida en su totalidad por un edulcorante.

Nutrición y color: una relación benéfica

 

El color  de las frutas y verduras está dado por los fitoquímicos  que son grupos de sustancias y pigmentos que le dan sabor, olor y color, no son considerados nutrimentos esenciales, pero tienen muchos beneficios para la salud.

En México el 70% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad, así como diabetes, enfermedades cardiovasculares, por lo cual es de vital importancia aprender a comer, ya que el consumo de frutas y verduras es muy escaso a pesar de que se cuenta con una gran variedad de ellos.

Es recomendable una dieta a colores de frutas y verduras, en la cual  también se incluyan a los otros grupos de alimentos para tener una alimentación suficiente, completa, variada y sobre todo adecuada.

 

Con información de la Dra. María del Carmen Iñarritu Pérez, Mtra. en Nutrición Aplicada, Técnico Académico del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM. 

 

 

“Dietas milagrosas”, un riesgo para tu salud

“Dietas milagrosas”, un riesgo para tu salud

 

Es muy común que por todos lados encontremos dietas milagrosas que nos prometen perder peso rápidamente y sin tanto sufrimiento o con medicamentos que pueden hacer todo el trabajo. Y aunque todos desearíamos que esto fuera cierto, lamentablemente quienes se someten a ellas están poniendo en riesgo su salud.

Este tipo de dietas son todas aquellas recomendaciones nutricionales que, con el fin de reducir el peso o la talla corporal, proponen pautas de alimentación que normalmente el médico o el nutriólogo no te recomendaría. Estas dietas comúnmente tienen modificaciones en la cantidad de calorías, pero muchas veces esa reducción se considera poco saludable, incluso por debajo de las cantidades que necesita nuestro cuerpo para realizar sus actividades vitales, es decir,  alrededor de 800 kilocalorías por día.

Y es que perder peso no es algo que podamos lograr de la noche a la mañana. El problema surge cuando la gente quiere bajar de peso rápidamente porque se acercan los XV años de la prima, la graduación del novio o la boda de la amiga. Esto lleva muchas veces a la gente a buscar soluciones incorrectas como los son las dietas milagro.

 

Muchas dietas hacen perder peso rápidamente pero no precisamente son kilos de grasa, sino que suelen ser nutrimentos como proteínas o agua. Los resultados de estas dietas pueden ser muy rápidos, pero casi siempre van a estar ligados al rebote, pues el cuerpo va a buscar equilibrar lo perdido, recuperando los nutrientes que necesita para su funcionamiento. Una verdadera dieta saludable requiere de un proceso gradual que poco a poco se irá percibiendo.

A veces queremos perder todo el peso que hemos acumulado en años en tan solo dos meses, por lo que se llevan a cabo dietas por uno o dos meses, y terminado ese tiempo se regresa a los hábitos alimenticios de antes. Si no existe un cambio verdadero y permanente, el rebote será algo inevitable.

 

Una alimentación saludable no tendría por qué generar hambre, independientemente del cuerpo que se tenga. Se pueden ingerir alimentos bajos en calorías, pero con gran volumen como las verduras, las cuales brindar un efecto de saciedad mientras te nutren.

Hay muchas personas que hacen dieta tal cual se les indica y pese a eso no pueden llegar al peso que desean. Las células de cada persona y su capacidad para procesar la grasa son muy diferentes. Una persona que ha hace ejercicio puede quemar grasa rápidamente, en comparación de una persona sedentaria, pese a que los dos estuvieran realizando la misma actividad. Como parte de un plan de salud para tu cuerpo es necesario mantenerte activo físicamente.

Las dietas que contemplan el uso de medicamentos o suplementos alimenticios pueden tener grandes repercusiones en tu salud. La única razón por la que se podría llegar a considerar su uso, sería después de intentar varias ocasiones bajar de peso y no conseguirlo, pero todo bajo el dictamen de un médico especialista. Además, esto serán utilizados por cortos periodos de tiempo, pues tiene efectos secundarios.

En una dieta saludable no existen alimentos prohibidos, ya que nuestro organismo requiere de todos los nutrientes, en diferentes proporciones. Incluso la grasa tiene una razón de ser en nuestro cuerpo. Tampoco deberían inhibir todas las etapas del proceso de digestión, como las dietas basadas en los jugos, el proceso de masticación es de suma importancia para que el metabolismo funcione correctamente. Además, una dieta no puede basarse en un solo criterio, como en un grupo sanguíneo, porque el aumento de peso es algo multifactorial.

Jamás pretendas bajar más de uno o dos kilogramos por semana. La dieta ideal es aquella que es eficaz para la pérdida de peso de manera segura y sostenible, que nos permite mantener ese peso a largo plazo y que nos ayuda a reducir la probabilidad de sufrir otras enfermedades.

 

 

Con información de la Dra. Beatriz Ríos, Nutrióloga y educadora en diabetes de la Asociación Mexicana de Diabetes.

 

 

 

 

El chocolate amargo, enemigo de la hipertensión

El chocolate amargo, enemigo de la hipertensión

El chocolate ha sido una golosina y alimento muy disfrutado a nivel mundial durante mucho tiempo, por lo que se ha comercializado en distintos tipos de productos que provienen del cacao. Las semillas de cacao son molidas y dan como resultado un polvo completamente natural y sin aditamentos. La cocoa es, por su parte, un ingrediente compuesto, procesado y refinado que sirve para elaborar barras, pasteles y cremas untables.

El chocolate es, finalmente, un producto hecho a base de un porcentaje de extracto puro de cacao, mantequilla de cacao, azúcar y leche.

En 1944, el doctor estadounidense Benjamin H. Kean publicó que los indios Kuna de Panamá casi no presentaban casos de hipertensión, lo cual se asociaba al gran consumo de cacao como parte de su dieta. A partir de entonces se sabe que el chocolate contiene diversos activos biológicos con grandes propiedades antioxidantes, anticancerígenas y que fortalecen al corazón, también contiene otras sustancias que se encargan de reducir la absorción del colesterol; así como fibra, potasio y cobre.

Para que un chocolate sea verdaderamente sano y proporcione sus mayores beneficios a la salud, debe ser totalmente oscuro o también llamado amargo, es decir, debe contener la menor cantidad posible de leche y azúcar. De esta manera será mayor el porcentaje de cacao, que al menos debe ser del 70%. Los chocolates dulces, con leche o blancos, en realidad no aportan beneficios a la salud, su composición es mayormente de azúcar y grasa.

Diversos estudios han demostrado que el consumo del chocolate negro o amargo previene la hipertensión arterial, disminuye la posibilidad de formar placas de grasa en las arterias, así como la elevación de colesterol y triglicéridos, también ayuda a prevenir enfermedades del corazón y diabetes. Su consumo diario ha demostrado una ligera disminución en la presión arterial que resulta muy significativa a corto plazo.

Se han reportado efectos positivos con el consumo diario desde 13.5 a 200 gramos de chocolate negro, una barra estándar es de 40 gramos en promedio.

Sin duda, el chocolate amargo tiene un gran impacto positivo en la salud del ser humano, especialmente al prevenir la hipertensión, enfermedad silenciosa que puede ser mortal.

 

 

Con información de la Dra. Mónica Montserrat Ancira Moreno, Investigadora y docente de la Facultad de Medicina, UNAM.