¿Cuánto tiempo puede durar el virus SARS-CoV-2 en las superficies?

¿Cuánto tiempo puede durar el virus SARS-CoV-2 en las superficies?

El virus SARS-CoV-2 se identificó por primera vez en un mercado de venta de animales en Wugan, provincia de Hubei, China en diciembre de 2019,  secuenciado genómicamente en enero del 2020; desde entonces se ha empezado a estudiar a nivel mundial cuáles son las condiciones para que se mantenga activo, pues tiene la capacidad de permanecer en forma latente en diferentes superficies.

En el primer estudio que se realizó, a comienzos de marzo, se vio que en las superficies de plástico y acero inoxidable que tenían partículas de secreciones contaminadas, el virus podía tener una supervivencia de 3 a 6 días. Se percataron que una de las formas más contagiosas era cuando el individuo tenía la enfermedad y síntomas, y a través de las gotas de saliva que expelía, contaminaba el ambiente a una distancia de un metro y medio. 

Poco a poco ha surgido nueva información, elaborada con modelos más predictivos en donde se plantea que el virus en un medio ambiente en donde no hay corrientes de aire, en condiciones de concentración alta y con calidad de humedad, puede permanecer de 3 a 6 horas siendo activamente infectante. Anteriormente se creía que una vez que el virus era expelido, a los 15 min aproximadamente, caía al piso. 

También, se ha categorizado a los pacientes como asintomáticos (tiene el virus, pero no desarrolla la enfermedad), preasintomáticos (tiene el virus, pero desarrolla la enfermedad después de tres o cuatro días) y sintomáticos (quienes tienen mucha más carga viral). De pendiendo de estas condiciones, puede variar el tiempo de actividad del virus en las superficies, pues dependerá también de la carga viral de quien lo expulso.

Se ha registrado que el virus puede permanecer de 3 a 6 días en ropa (principalmente de algodón), superficies de acero inoxidable y de plástico, porque son superficies más rígidas, en donde la disecación tarda más tiempo. Se sabe que el virus a una temperatura mayor de 60 ºC se inactiva, pero en una temperatura más baja puede permanecer latente, como por ejemplo en refrigeración de -10 ºC, aunque no son las condiciones ideales para él. 

Evidentemente el riesgo mas alto continúa siendo la transmisión de persona a persona a través de secreciones como lagrimas, gotitas de saliva o moco. Aunque se ha encontrado el virus en material fecal y en el semen, el riesgo de transmisión de esta forma es prácticamente nulo. La presencia de barba, bigote y cabello largo expuesto a secreciones, es un medio de reservorio y de contagio tanto para quien lo usa, como para quien convive con esta persona.  

La recomendación continúa siendo salir con cubre bocas, mantener la sana distancia, protección de los ojos (lentes o careta) y lavado de manos. En el caso de la ropa y zapatos que se utilizan, se puede designar un espacio a la entrada de la casa para dejarlos reservados. Además, se recomienda evitar el consumo de alimentos en la calle, pues la contaminación de las manos o superficies puede ser una vía de contagio. 

Con información del Dr. César Rivera Benítez, Académico de la División de Estudios de Posgrado del Subcomité de Infectología. rivera.cesar85@gmail.com

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El cigarrillo electrónico. Mitos y realidades

El cigarrillo electrónico. Mitos y realidades

 Segunda parte 

 Recientemente se ha presentado un crecimiento explosivo de consumidores de los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN), entre los cuales los cigarrillos electrónicos son los más comunes. Al principio, su uso se recomendaba para dejar de fumar, pero actualmente se han consolidado como una vía a través de la que niños y adolescentes se inician en la adicción a la nicotina. Asimismo, muchos adultos fumadores de cigarrillos de tabaco también los consumen, creando lo que se conoce como fumador dual. Lo peor es que son el vehículo para la inhalación de aceite de Cannabis, vitaminas liposolubles como la E, múltiples colorantes, saborizantes y aceites esenciales, además de drogas como el fentanilo.

Se cuenta con un gran número de evidencias clínicas y epidemiológicas de los efectos adversos que pueden generar los sean: daño pulmonar agudo, inflamación de garganta, tos seca, infecciones virales. A largo plazo, su empleo incrementa el riesgo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) e infartos al miocardio. Aunado a esto, la tercera generación de sean cuenta con pilas de más alto voltaje, que tienen mayor probabilidad de explotar, provocando daños graves como fracturas, quemaduras y pérdida de falanges.

Es urgente que los consumidores conozcan los riesgos asociados al uso de vapeadores para poder tomar una decisión informada. En este artículo presentamos datos al respecto, basados en evidencias científicas. 

En Estados Unidos de Norteamérica el uso de los SEAN está cobrando tanta importancia que ha desplazado el consumo de otras drogas entre adolescentes. Más de 460 marcas de dispositivos con diferentes componentes han invadido el mercado, lo que dificulta su regulación y hace imposible hablar del “cigarrillo electrónico” como si fuera algo único (Zhu et al., 2016). De acuerdo con datos de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), en 2018, en ese país más de 3.6 millones de estudiantes de secundaria y preparatoria habían utilizado el cigarrillo electrónico en los últimos 30 días. Entre los usuarios cotidianos de SEAN, de 18-24 años, 40% nunca habían sido fumadores de cigarros de tabaco (CDC, 2018).

En México, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT, 2017) documenta el uso de cigarrillos electrónicos “alguna vez” en 5.8% de la población de 18 a 65 años (4.08 millones) y un empleo actual en 1.2% (816 mil). En adolescentes de 12 a 17 años, 6.5% refirió haber probado el cigarro electrónico (938 mil) y 1.1% todavía lo utiliza (160 mil).

Los SEAN surgieron como herramientas para cesar el tabaquismo, utilizando en su propaganda argumentos que los ubicaban como dispositivos “no tóxicos”. Sin embargo, las evidencias han demostrado que su eficacia para dejar de fumar no supera a la de la terapia de reemplazo de nicotina (parches), además, que tienen el problema de que los usuarios continúan empleándolos por largos periodos (Hajek et al., 2019).

Recientemente se han transformado en una nueva “epidemia”, ya que en muchos jóvenes representan la puerta de entrada al tabaquismo. Por otro lado, en personas que quieren dejar de fumar, se combinan con el consumo de cigarrillos de tabaco, en lo que se conoce como fumador dual; y, debido a que la mayoría de los e-líquidos contienen nicotina, un porcentaje de consumidores desarrollan adicción.

En los últimos meses, los CDC han reportado un brote de lesiones pulmonares asociado al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo (EVALI por sus siglas en inglés): la crifa asciende a 2,758 casos hospitalizados con daño pulmonar agudo debido a la utilización de vapeadores. Se han confirmado 64 muertos (hasta el 4 de febrero del 2020) en los 50 estados, el Distrito de Columbia y dos territorios estadounidenses (Puerto Rico y las Islas Vírgenes). 80% eran hombres menores de 35 años, algunos (82%) tenían el antecedente de haber utilizado aceite de Cannabis, pero otros no refirieron esta práctica. En los líquidos para vapeo y en el lavado bronquial de pacientes con EVALI se encontró acetato de vitamina E, por lo que se postula que éste juega un papel importante en el daño pulmonar (cdc, 2019; 2020). 

El 19 de febrero del 2020 se publicó un decreto Presidencial que prohibe la importación de sean y de otros Sistemas Alternativos de Consumo de Nicotina (SACN) que se han comercializado como productos de tabaco calentado (DOF, 2020). Mientras esta información se hace del dominio público, consideramos que nuestra obligación como profesionales del área de la salud pública es proteger la salud de la población difundiendo evidencias científicas obre los peligros de la utilización de los SEAN. 

¿Qué son los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN)? 

Figura 1. Partes de un cigarrillo electrónico. Modificado de Cobb y Abrams, 2011. 

El término sean ha sido utilizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este concepto pretende englobar todos aquellos dispositivos, diferentes al cigarro de tabaco, cuyo objetivo sea hacer que la nicotina llegue al organismo de quien la consume. Los sean liberan un aerosol mediante el calentamiento de una solución o e-líquido, que los consumidores inhalan (World Health Organization [WHO], 2016).

Estos artefactos están compuestos de una fuente de energía y una batería recargable, que calienta una resistencia en el interior de un tanque. Allí se vaporiza el líquido, el cual contiene, en general, nicotina y otras sustancias como propilenglicol, etilenglicol, glicerina, alcohol etílico, glicerol, colorantes, aromatizantes, saborizantes, solventes y aceites (ver figura 1). El “vapor” (en realidad lo que producen los SEAN es un aerosol, sin embargo por ser de utilización general, en el artículo utilizaremos la palabra “vapor”) generado se inhala a través de una boquilla para llegar directamente al aparato respiratorio. Los aerosoles producidos por los cigarrillos electrónicos pueden contener sustancias dañinas o potencialmente dañinas, incluidos metales pesados como el cromo, níquel, cadmio y plomo, compuestos orgánicos volátiles, partículas ultrafinas y químicos que causan cáncer como las nitrosaminas (National Academies of Sciences, 2018). 

¿Qué tan grande es el impacto de los SEAN? 

Desde su introducción en el mercado, el uso de estos dispositivos ha ido en aumento. Cifras del año 2016 en Estados Unidos (U.S. Department of Health and Human Services y Centers for Disease Control and Prevention, 2016) muestran que su popularidad se ha incrementado más de tres veces desde 2011, sobre todo en jóvenes estudiantes. Actualmente nos encontramos en la tercera generación de SEAN (ver figura 2). Aunque al inicio eran muy parecidos a los cigarrillos de tabaco, se fueron haciendo más grandes, similares a plumas y, finalmente, aparecen los grandes tanques.

Figura 2. En la figura se observa un cigarrillo electrónico desechable, muy parecido a los cigarrillos de tabaco, de la primera generación; posteriormente surgieron los dispositivos de tanque mediano y actualmente son muy populares los de tanque de gran tamaño, que pertenecen a la tercera generación. También se observan los cigarrillos electrónicos recargables que corresponden a los nuevos dispositivos de tabaco calentado. La pipa y el cigarrillo electrónico parecido a un puros son versiones distintas de los de primera generación. Modificado de National Institute on Drug Abuse (NIDA), 2020.

Como se mencionó, uno de los grupos más vulnerables ante estos dispositivos son los adolescentes y los adultos jóvenes, pues se sienten más atraídos a ellos debido a que se fomenta su consumo a través de diseños novedosos, tecnológicos, coloridos, socialmente aceptados, que disfrazan el daño y la adicción que pueden causar. 

El inicio del hábito de fumar en edades más tempranas se asocia con una mayor dependencia de la nicotina, aminorando la probabilidad de dejar de hacerlo en el futuro (Colby et al., 2000). Además, dado que los cerebros de los adolescentes todavía no han completado su proceso de maduración resultan particularmente sensibles en comparación con los de los adultos (U.S. Department of Health and Human Services y Centers for Disease Control and Prevention, 2012). 

El uso de estos dispositivos parece relacionado con ciertos factores sociodemográficos. Un estudio llevado a cabo en más de 60,000 estudiantes en Corea (Lee et al., 2019) reveló que los hombres tienen una prevalencia más alta en el uso de cualquier producto de nicotina que las mujeres. De igual forma, el consumo de los sean se asoció con variables como bajo rendimiento escolar y niveles de estrés moderados o elevados. 

En los Estados Unidos, de acuerdo al National Youth Tobacco Survey 2018, la prevalencia de adolescentes que consumen estos nuevos sistemas de nicotina está a la alza. Se reporta que 20.8% de los adolescentes entre 16 y 19 años han utilizado alguno de estos sean en los 30 días previos a la encuesta, comparado con 11.7% reportado en 2017 (U.S Food & Drug Administration [US-FDA], 2018). Por otro lado, se estima que en 2015 el mercado mundial de los SEAN, solamente en Estados Unidos, representó cerca de 10 000 millones de dólares (Blecher, 2015).

El uso de los SEAN como estrategia de cese de tabaquismo

A pesar de que los SEAN se propusieron como una modalidad terapéutica para abandonar el hábito del tabaco (ASH, 2018), su eficacia es muy cuestionable. Incluso varios autores de estudios clínicos han manifestado un conflicto de intereses al respecto (Pisinger et al., 2019), además de que el diseño ha sido controvertido, pues su eficacia comparativa con terapias de reemplazo de nicotina no es mayor y la abstinencia a seis meses es baja.

Un ensayo clínico reciente, con 886 pacientes en el Reino Unido (Hajek et al., 2019), confrontó la eficacia de los cigarrillos electrónicos con terapias de reemplazo de nicotina, acompañados de asesoría psicológica. Los resultados revelaron casi el doble de eficacia en la abstinencia a un año: 18% en el grupo de cigarrillo electrónico comparado contra 9.9% en el grupo de terapia de reemplazo de nicotina (TRN). Sin embargo, en el grupo de cigarrillos electrónicos, 80% de los pacientes seguían utilizándolos al año de seguimiento (recordemos que la nicotina provoca adicción), comparado con 9% de los que todavía usaban terapia de reemplazo de nicotina en el mismo período.

En conclusión, las evidencias actuales no permiten visualizar a los SEAN como una buena opción para dejar de fumar. Por otra parte, ya existen medicamentos con eficacia y seguridad comprobadas para dejar de hacerlo, como las trn (parches y goma de mascar de nicotina), bupropión (tabletas antidepresivas) y vareniclina (medicamento de diseño).

¿Cuáles son los riesgos sanitarios asociados al uso de los SEAN? 

En agosto del año 2019, los Centers for Disease Control and Prevention (2019) reportaron por primera vez 1479 casos de enfermedad pulmonar severa, relacionadas con el uso de los cigarrillos electrónicos, así como 33 personas muertas. Los pacientes desarrollaron síntomas respiratorios días o semanas previas a la hospitalización, como tos seca, dolor torácico y dificultad respiratoria. Todos los pacientes descritos en estos informes han tenido hallazgos anormales en los estudios de imagen, incluidos infiltrados pulmonares en la radiografía de tórax y opacidades en vidrio esmerilado en la tomografía computarizada de tórax (Layden et al., 2019; ver figuras 3 y 4).

Figura 3. Imágenes de Tomografías Computarizadas de pacientes con daño pulmonar asociado al uso de SEAN. A) Se muestra daño alveolar difuso con zonas de consolidación y opacidades en vidrio esmerilado; B) neumonía eosinofílica aguda con zonas nodulares difusas 
y opacidades; c) patrón de neumonitis por hipersensibilidad con daño en vidrio esmerilado extenso y D) neumonía intersticial de células gigantes. La fibrosis se atribuye al Cobalto encontrado en el SEAN utilizado por el paciente. The New England Journal of Medicine ©2019. Tomado de Henry, Kanne y Kligerman, 2019. 

Información complementaria sobre estos casos detallan que pacientes que habían logrado una mejoría aparente después de su estancia hospitalaria han tenido recaídas severas y necesidad de otra hospitalización en períodos que van de 5 a 55 días posteriores; todavía se desconocen las causas de dichas recaídas (Sun, 2019). Vardavas y colaboradores (2012) publicaron datos que confirman reacciones inflamatorias a corto plazo en el sistema pulmonar por el uso de los cigarrillos electrónicos, mientras que en un trabajo adicional se demostró inflamación pulmonar persistente a largo plazo (Shields et al., 2017). 

Figura 4. Histopatología del daño pulmonar agudo asociado al uso de SEAN. Se observa daño pulmonar agudo (A); bronquiolitis severa acompañada de inflamación de la mucosa y desprendimiento del epitelio (B); acumulación de macrófagos vacuolados o células espumosas alrededor del bronquiolos (C) y daño alveolar difuso y membranas hialinas lo que indica daño severo. Los pacientes que presentaban esta última condición desafortunadamente incrementaban su riesgo de fallecer. The New England Journal of Medicine ©2019. Tomado de Butt, Smith, Tazelaa et al., 2019.

No sólo el aparato respiratorio se ve comprometido por el uso de los SEAN, también el cardiovascular sufre consecuencias. En un estudio transversal de casos y controles de 42 participantes, en usuarios y no usuarios de cigarrillos electrónicos, se midieron tres parámetros de estrés oxidativo, entre los cuales destaca la oxidación de lipoproteínas de baja densidad (LDL) o “colesterol malo”. Se concluyó que dicho parámetro se encuentra significativamente elevado en los usuarios crónicos de cigarrillos electrónicos en comparación con los no usuarios, lo que indica un mayor riesgo del daño oxidativo y la oxidación de LDL, lo que predispone a aterosclerosis, conocida como “endurecimiento de las arterias” (Moheimani et al., 2017). 

Asimismo, se sabe que los cigarrillos de tabaco están asociados con la agregación plaquetaria y la producción de trombos, procesos involucrados con el desarrollo de las enfermedades cardio y cerebrovasculares más comunes en nuestro país. Durante un estudio in vitro que evaluó la función plaquetaria (involucrada con los procesos de coagulación), se incubaron plaquetas con extracto de humo de cigarros de tabaco convencionales, extracto de humo cigarrillos electrónicos y nicotina pura. El resultado mostró que la agregación plaquetaria y los receptores de adhesión plaquetaria aumentaron después la incubación con extracto de humo con ambos cigarrillos, independientemente de la cantidad nicotina o la duración de la exposición (Hom et al., 2016), lo que sugiere que los SEAN pueden tener un papel importante en el desarrollo de infartos y embolias. Por otro lado, un artículo reciente comprobó que los fumadores duales, consumidores de cigarrillos electrónicos y cigarrillos de tabaco, tienen hasta 7 veces más riesgo de tener un infarto al miocardio comparativamente con los no fumadores (Bhatta y Glantz., 2019). 

A pesar de la falta de evidencia científica de los posibles efectos deletéreos crónicos (es decir, exposición por largos períodos) en seres humanos, los científicos han probado modelos en animales para investigar algunos de ellos. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo en Italia (Vivarelli et al., 2019) evaluó los efectos del vapor de un dispositivo de bajo voltaje lleno de un líquido libre de nicotina en las funciones testiculares de ratas, midiendo los niveles de ciertas sustancias tóxicas en el tejido testicular. Las ratas expuestas presentaron un peso testicular menor y aumento de los niveles de dhl, enzima indicadora de daño al tejido. También tuvieron niveles bajos de las enzimas encargadas de la síntesis de hormonas testiculares, así como un aumento de los niveles de radicales libres en el tejido testicular (marcadores directos de daño oxidativo). 

La salud bucal tampoco está exenta de verse afectada por el uso de los SEAN. Como es de esperarse por el mecanismo de inhalación, todos los componentes del vapor entran en contacto con la mucosa oral y pueden tener efectos negativos. Se ha observado un crecimiento de hongos oportunistas como Candida albicans en la cavidad oral de pacientes expuestos al humo de los vapeadores (Alanazi et al., 2019).

De igual modo, se han reportado algunos accidentes con el uso de los s SEAN. Al utilizar una batería de mayor voltaje en los dispositivos de la tercera generación, pueden ser susceptibles de sobrecalentarse, explotar y generar daños severos en los usuarios. Hace poco se reportó la explosión de un dispositivo mientras estaba siendo utilizado por un joven de 16 años en Estados Unidos, ocasionándole múltiples laceraciones en la cara, pérdida de piezas dentarias y fractura de mandíbula (Katz y Russell, 2019; ver figura 5). En el Reino Unido doce pacientes fueron atendidos en un centro para pacientes quemados por los SEAN, diez de ellos sufrieron las quemaduras cuando no estaban usando el dispositivo y lo portaban en los bolsillos (Simpson, 2019). 

Figura 5. Imágenes de joven de 16 años que acude al servicio de urgencias por fractura de la mandíbula provocada por la explosión del cigarrillo electrónico que traía en la boca. A) Se observa fractura desplazada de mandíbula con pérdida de piezas dentarias, reconstrucción de tomografía computarizada. B) Imagen clínica del paciente a las 6 semanas de seguimiento que muestra consolidación de la fractura y buena recuperación. The New England Journal of Medicine ©2019 Tomado de: Katz GM & Russell K. Injury from e-cigarette explosion. N Engl J Med 2019; 380: 2460. https:// www.nejm.org/doi/full/10.1056/ NEJMicm1813769

¿Cuál es el impacto de los SEAN en la producción de tumores malignos? 

El proceso de producción de cáncer pulmonar es tan complejo que puede tardar años. Primero, involucra la mutación del material genético de las células del epitelio bronquial: si estas células mutadas logran reproducirse y evadir los mecanismos de reparación del material genético y los de defensa del organismo, crecen y se transforman en un tumor maligno. Las evidencias del potencial carcinogénico del vapor de los SEAN en humanos todavía no se han podido recavar, ya que llevan relativamente poco tiempo en el mercado. 

No obstante, algunas investigaciones han expuesto de forma repetida a roedores al vapor generado por SEAN y han mostrado que éste daña el material genético e inhibe los mecanismos de reparación de DNA en los pulmones y en la vejiga urinaria. En consecuencia, los roedores expuestos sólo a dicho vapor, todos los días durante un año, formaron tumores malignos en estas zonas (Galitovskiy et al., 2013; Tang et al., 2019). Los resultados son alarmantes si cosideramos que los usuarios de los SEAN también tienen una exposición crónica; sin embargo, hasta el momento es difícil predecir cuál es el riesgo de desarrollar cáncer en el humano. 

Conclusiones 

A pesar de la popularidad de los SEAN y del poco tiempo que se han utilizado, hasta el momento se han acumulado múltiples evidencias epidemiológicas, clínicas y científicas sobre su toxicidad y efectos dañinos en la salud de sus consumidores. No obstante, todavía se requiere más conocimiento acerca el tema, como en el impacto del “vapor de segunda mano” en los “vapeadores pasivos o involuntarios”. 

En la actualidad, los hallazgos científicos concluyen que los SEAN no son una terapia segura y eficaz para dejar de fumar, pues, además de su baja eficacia, exponen al paciente a efectos adversos, diferentes o compartidos con el cigarro de tabaco convencional, que puedan llegar a potenciar los daños. Al equiparar las enfermedades causadas por cigarrillo de tabaco, que usualmente son crónicas –que requieren de muchos años de exposición–, los SEAN generan patologías agudas, pues aparecen después de días o semanas de exposición y además presentan datos que no concuerdan totalmente con descripciones previas, como es el caso del EVALI (CDC, 2020). 

La aparición de los SEAN en el mercado mundial representa un reto de salud pública cuya solución parece complicada. Los mitos de su aparente “seguridad” han permitido una diseminación masiva a través de sitios de internet sin regulación, su gran aceptación por grupos poblacionales especialmente jóvenes, así como el despliegue de enormes recursos económicos y estrategias de mercadotecnia de las compañías y el involucramiento de grupos de la “sociedad civil” con conflictos de interés que promueven su uso. Por otra parte, la inmensa variedad de dispositivos, cada uno con componentes distintos, hace ardua su regulación, por lo que resulta prácticamente imposible hacerlo. De igual manera, esto provoca que se trate de un vehículo para inhalar otro tipo de sustancias como aceite de Cannabis y otras drogas. 

Afortunadamente, el 19 de febrero de 2020 se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el decreto presidencial que prohíbe la importación de cigarrillos electrónicos, lo que armoniza con la Ley de Control del Tabaco que prohibía su comercialización. Ya se empezó a hablar del mercado negro de SEAN, pero lo mismo ha ocurrido con los cigarros de tabaco, debido a su incremento de precio, y estudios recientes demuestran que se trata de un mito. 

La salud pública tiene como objetivo principal proteger la salud de la población. En este caso por medio de la difusión de evidencias científicas, como las que mostramos, sobre los riesgos que representa el empleo de los SEAN, pues no son opiniones personales ni anécdotas. Una vez que la población cuente con estos datos podrá tomar decisiones informadas. Pero si nos preguntaras al respecto, definitivamente no te recomendaríamos el uso de los SEAN.

 María Guadalupe Ponciano Rodríguez y Carlos Alberto Chávez Castillo 

María Guadalupe Ponciano Rodríguez

ponciano@unam.mx http://orcid.org/0000-0002-3259-4291 

Profesora de Tiempo completo en el Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, unam. Cuenta con un Doctorado en Investigación en Medicina por la escuela Superior de Medicina del ipn y es Experta Universitaria en Tabaquismo por la Universidad de Palmas de Gran Canaria, España. Actualmente es la Coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo y Jefa de la Sección Académica de Enseñanza. Profesora Titular de la asignatura “Manejo Clínico del paciente fumador”. Su área de interés es el tratamiento de las adicciones, especialmente del tabaquismo. 

Carlos Alberto Chávez Castillo

carlos.chavezc23@gmail.com http://orcid.org/0000-0003-2270-081X 

Egresado de la Licenciatura de Médico Cirujano en la Facultad de Medicina de la unam. Actualmente realiza su Servicio Social en el Programa de investigación y Prevención del Tabaquismo del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, unam. Es ayudante de profesor de la materia optativa en línea “Manejo Clínico del paciente Fumador”. 

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Rumores sobre COVID-19

Rumores sobre COVID-19

El surgimiento de un nuevo virus que paralizara el quehacer y ritmo del mundo en menos de medio año sin que la ciencia lo pudiera resolver, generó en la población incertidumbre y temor, así como la propagación de información falsa, que se difunde en redes sociales, cadenas de WhatsApp y por supuesto, de persona a persona. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), está buscando desmentir los principales rumores acerca de la COVID-19 y ha buscado diferentes medios para proporcionar a la población información verdadera. Por ello, puso a disposición de los usuarios una página con orientación al público en general y donde se podrán encontrar las respuestas a algunos de los principales rumores que existe alrededor del tema como:

  • Actualmente no existe ningún medicamento para curar o prevenir la COVID-19.  Aunque están en marcha varios ensayos de medicamentos, hasta el momento no se ha demostrado que la hidroxicloroquina ni ningún otro fármaco puedan curar o prevenir la COVID-19.
  •  Añadir pimiento picante a la sopa u otras comidas NO previene ni cura la COVID-19. Su consumo no previene ni cura la COVID-19. 
  • Las moscas domésticas NO transmiten la COVID-19. Hasta la fecha no existe ningún dato ni información que indique que las moscas domésticas puedan transmitir el virus causante de la COVID-19. 
  • Pulverizar lejía (cloro) u otros desinfectantes sobre el cuerpo o introducirlos en el organismo no protege la COVID-19 y puede ser peligroso. Estas sustancias pueden ser tóxicas si se ingieren, y el contacto con ellas irrita y daña la piel y los ojos. La lejía y los desinfectantes deben utilizarse únicamente para la desinfección de superficies y siempre con las debidas precauciones. 
  • Beber metanol, etanol o lejía NO previene ni cura la COVID-19 y puede ser extremadamente peligroso. El metanol, el etanol y la lejía son sustancias tóxicas: beberlas puede provocar discapacidad o incluso la muerte. Algunos productos de limpieza contienen metanol, etanol o lejía para eliminar el virus de las superficies, pero nunca deben beberse. No solo no destruirían los virus presentes en el organismo, sino que dañarían los tejidos y órganos internos.
  • Las redes 5G de telefonía móvil NO propagan la COVID-19. Los virus no se desplazan por las ondas electromagnéticas ni las redes de telefonía móvil. La COVID-19 se está propagando en numerosos países en los que no existe una red 5G.
  • DEMOSTRADO: Exponerse al sol o a temperaturas superiores a los 25o C NO previene la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Puede contraer la COVID-19, por muy soleado o cálido que sea el clima. Se han notificado casos de COVID-19 en países cálidos. 
  • DEMOSTRADO: Puede recuperarse de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Contraer el nuevo coronavirus NO significa que vaya a conservarlo de por vida. La mayoría de las personas que contraen la COVID-19 pueden recuperarse y eliminar el virus de sus cuerpos. Si contrae la enfermedad, asegúrese de tratar sus síntomas. 
  • DEMOSTRADO: El hecho de poder contener la respiración durante diez segundos o más sin toser o sentir molestias NO significa que no tenga la enfermedad por coronavirus (COVID-19) o cualquier otra enfermedad pulmonar.
  • DEMOSTRADO: Beber alcohol no lo protegerá de la COVID19 y podría ser peligroso. El consumo frecuente o excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud.
  • El virus COVID-19 puede transmitirse en zonas con climas cálidos y húmedos. Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el virus de la COVID-19 puede transmitirse en CUALQUIER ZONA, incluidas las de clima cálido y húmedo.
  • El frío y la nieve NO PUEDEN matar el nuevo coronavirus (2019-nCoV). La temperatura normal del cuerpo humano se mantiene en torno a 36,5° y 37°, con independencia de la temperatura exterior o de las condiciones meteorológicas. Por lo tanto, no hay razón para creer que el frío pueda matar el nuevo coronavirus o acabar con otras enfermedades. 
  • Bañarse en agua caliente no previene la infección por el nuevo coronavirus. Bañarse en agua caliente no proporciona ninguna protección contra la COVID-19.
  • El nuevo coronavirus NO PUEDE transmitirse a través de picaduras de mosquitos. Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el 2019-nCoV pueda transmitirse por medio de mosquitos. 
  • ¿Se puede matar el nuevo coronavirus con un secador de manos? No. Los secadores de manos no matan el 2019-nCoV. 
  • DEMOSTRADO: No deben utilizarse lámparas de luz ultravioleta (UV) para desinfectar las manos u otras zonas de la piel. La radiación UV puede irritar la piel y dañar los ojos. 
  • REALIDAD: los termómetros sin contacto NO detectan la COVID-19 Los termómetros sin contacto resultan eficaces para detectar a personas con fiebre (es decir, con una temperatura corporal superior a la normal). Sin embargo, no permiten detectar a personas infectadas por el virus de la COVID-19.
  • Las vacunas contra la neumonía, ¿protegen contra el nuevo coronavirus? No. Las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), no protegen contra el nuevo coronavirus.
  • ¿Conviene enjuagarse regularmente la nariz con una solución salina para prevenir la infección por el nuevo coronavirus? No. No hay pruebas que indiquen que esta práctica proteja de la infección por el nuevo coronavirus.
  • ¿Comer ajo puede ayudar a prevenir la infección por el nuevo coronavirus? El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, no se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual.
  • El nuevo coronavirus, ¿afecta solo a las personas de edad o también puede afectar a las más jóvenes? El nuevo coronavirus (2019-nCoV) puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como el asma, la diabetes o las cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.
  • ¿Son eficaces los antibióticos para prevenir y tratar la infección por el nuevo coronavirus? No. Los antibióticos son eficaces contra las bacterias, pero no contra los virus. Puesto que el nuevo coronavirus (2019-nCoV) es un virus, no deben utilizarse antibióticos ni para prevenir ni para tratar la infección.

Con información de la Organización Mundial de la Salud https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public

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Lavado de Manos vs. Coronavirus…

Lavado de Manos vs. Coronavirus…

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCPEEU), en inglés Center for Desease Control and Prevention (CDC), que son una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos cuyas funciones son desarrollar y aplicar medidas de prevención y control de enfermedades, salud ambiental y actividades de educación y promoción de la salud, mencionan que la principal medida de acción para evitar las infecciones por el nuevo coronavirus COVID-19 es el correcto lavado de manos, cuya duración debe ser de 20 segundos con agua corriente y jabón.

¿Por qué el lavado de manos?

En nuestras manos se acumula suciedad y grasa, características básicas y necesarias para que los microorganismos patógenos se desarrollen activamente, en lo particular, la estructura de este nuevo coronavirus tiene una cubierta a base de lípidos, volviéndose susceptible al lavado de manos con agua y jabón, así como a las soluciones cuya composición contiene más del 60% de alcohol como en el caso del “gel antibacterial”, de esta manera se rompe esta cubierta del virus, manteniéndonos seguros y evitando su estado infeccioso.

Es importante señalar que el gel no sustituye al agua con jabón, es solo una alternativa en aquellos casos en los que no encontramos un lugar inmediato donde podamos lavarnos las manos, sin embargo, debemos recurrir al lavado de manos en cuanto sea posible y con gran frecuencia.

¿Cuál es el procedimiento correcto para lavarse las manos?

  1. Lo primero es quitarse accesorios como anillos o pulseras que, además, por lo general, siempre están en contacto con áreas comunes.
  2. Como segundo paso se deben humedecer las manos y hacer bastante espuma para frotar las palmas de las manos, así eliminamos toda suciedad y grasa.
  3. El tercer paso consiste en frotar el dorso de las manos, poniendo especial atención a tallar las áreas que se encuentran entre los dedos.
  4. El siguiente paso a seguir es juntar las yemas de los cinco dedos de una mano para frotar las uñas en la palma de la mano contraria.
  5. El último paso es secarse con una toalla de papel limpia y seca, hacer uso de un secador electrónico o simplemente dejar que el aire común seque tus manos.

Este mismo procedimiento se debe realizar en caso de utilizar alcohol en gel.

¿Cómo saber si lo estoy haciendo por 20 segundos?

Una propuesta interesante de la Organización Panamericana de Salud es cantar mentalmente la canción común de “Feliz cumpleaños” dos veces, que aproximadamente dura este tiempo.

Otras medidas importantes de prevención son limpiar constantemente el área de trabajo, objetos de uso común como celulares, mantener distancia de otras personas y evitar el contacto físico, así como los eventos conglomerados.

Con información del Dr. Omar Carrasco, Jefe del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina, UNAM.

El preservativo más antiguo

El preservativo más antiguo

El preservativo, uno de los métodos más antiguos, fue descrito por primera vez en el siglo XVI como «una vaina para el pene confeccionada con lino y destinada a evitar la transmisión de la sífilis».

Según los expertos, esos preservativos estaban destinados a hombres que frecuentaban casas de prostitución. No se empleaban como anticonceptivos sino para evitar enfermedades de transmisión sexual, especialmente la sífilis. Se cree que antes de ser usados se sumergían en leche tibia para que se ablandaran. Estos preservativos de tripa se fabricaban a mano y se utilizaban varias veces.

El preservativo en buen estado de conservación más viejo del mundo se ha exhibido desde el año 2013, en un museo de Austria. Este condón está intacto y posee varias características especiales: es del año 1640, puede usarse varias veces y posee un manual de usuario escrito en latín. Además, está fabricado con 100 % de tripa de cerdo y tiene una especie de cinturón para ajustarlo al cuerpo del caballero.

Con información de:

El preservativo más viejo del mundo, de M. Lugones y M. Ramírez, Medigraphic, disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/revcubobsgin/cog-2013/cog133j.pdf

Historia del condón y otros métodos anticonceptivos, disponible en: http://scielo.sld.cu/pdf/rme/v41n2/1684-1824-rme-41-02-588.pdf

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¿Por qué la bata blanca de los médicos?

¿Por qué la bata blanca de los médicos?

‘Blanco’ viene del latín blancus que proviene del germánico blank, cuyo significado es brillante.  

Universalmente el blanco ha sido significado de pureza, paz, bondad; características que se requieren de una persona a quien se le confía la vida.  

Es hasta el siglo XIX, que se asocia con el concepto de medicina aséptica, para evitar gérmenes que se veían a simple vista.  Se comenzaron a emplear unas batas con mangas cortas, que se abrían por detrás y que trataban de evitar la contaminación con microorganismos de la ropa del médico. 

La bata blanca del médico desde el punto de vista práctico, es una barrera mecánica entre él y su paciente, busca evitar la contaminación.

En algunas universidades se realiza una ceremonia en la que los nuevos médicos reciben su bata blanca como un ritual de iniciación. 

Es importante que los estudiantes y médicos no utilicen todo el día la bata, ya que propicia que las bacterias de la comunidad se lleven al hospital, poniendo en riesgo a los pacientes. 

Fuentes: 

Disertaciones en blanco; Revista de la Facultad de Medicina, Volumen 59, Núm. 4, julio-agosto 2016, p. 56-58, disponible en https://www.revistafacmed.com/index.php?option=com_phocadownload&view=file&id=804:vol.-59-n.o-4-julio-agosto-2016&Itemid=79

El médico y su bata, vector de enfermedades; Acta Pediátrica de México, Volumen 33, Núm. 3, mayo-junio 2012, p107-108, disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/actpedmex/apm-2012/apm123a.pdf

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