¿Qué tanto conoces a tu corazón?

 

El 29 de Septiembre ha sido nombrado  como el Día Mundial del Corazón, en un acuerdo con la UNESCO, La Organización Mundial de la Salud (OMS) y  la Federación Mundial del Corazón, y desde el año 2000 se ha celebrado año con año, en está ocasión el lema es “Comparte el Poder”.

El corazón del ser humano es del tamaño del puño cerrado de la mano, también es el músculo más fuerte de nuestro cuerpo y empezó a latir cuando apenas teníamos tres semanas de haber sido concebidos. Una persona que ha vivido 70 años su corazón habrá latido dos y medio billón de veces.

A pesar de ser el músculo más fuerte de nuestro cuerpo también es el más vulnerable, ya que las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo 17.5 millones de personas mueren al año a causa de una afectación cardiaca. Lo que equivale a un tercio de todas las muertes en el planeta no relacionadas con enfermedades transmisibles. Se prevé que para el 2030 aumente a 23 millones.

El 80 % de las muertes ocurren en países de bajos ingresos, en donde los recursos humanos y financieros son los menos preparados para enfrentar los ECV.

Las enfermedades cardiovasculares más frecuentes son: la cardiopatía coronaria (ataque cardíaco) y la enfermedad cerebrovascular (accidente cerebrovascular).

Señales de advertencia de ataque al corazón:

  • Molestias en el pecho. La mayoría de los ataques al corazón implican malestar en el centro del pecho que dura más de unos minutos, o que desaparece y vuelve. Presión en el pecho o dolor.
  • Molestias en otras áreas de la parte superior del cuerpo. Dolor o malestar en ambos brazos, espalda, cuello, mandíbula o el estómago.
  • Falta de aliento con o sin incomodidad en el pecho.
  • Otros signos pueden incluir sudor frio, nauseas o aturdimiento.

Algunos ataques al corazón son repentinos e intensos, pero la mayoría comienza lentamente, con dolor o malestar leve. A menudo las personas afectadas no están seguras de lo que está pasando y esperan demasiado tiempo antes de acudir a un hospital o solicitar ayuda.

Los ataques al corazón se manifiestan de manera diferente en las mujeres que en los hombres. Al igual que con los hombres, el síntoma de ataque cardíaco más común de las mujeres es el dolor de pecho o malestar. Pero las mujeres son un poco más propensas que los hombres a experimentar algunos de los otros síntomas comunes, especialmente falta de aire, náuseas, vómitos y dolor en la espalda o mandíbula.

Los  cuatro principales factores de riesgo para las enfermedades  cardiovasculares son: el fumar directamente y humo de tabaco indirectamente, la dieta poco saludable, la inactividad física y el uso nocivo del alcohol, ya que si se controlan estas cuatro factores se reduce hasta un 80%  las muertes prematuras por ECV y con ello también se obtiene una mejor calidad de vida.

Sin embargo, el Día Mundial del Corazón juega un papel crucial para el cambio de todo esto. Ya que se busca informar y crear conciencia de que se pueden evitar si se toman las medidas preventivas necesarias y con ello reducir las muertes prematuras a causa de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, al mismo tiempo que obtenemos una vida sana y larga vida para nuestro corazón porque “La salud del Corazón está en el corazón de toda la Salud”.

Este año 2017 “Comparte el Poder” significa que tanto nosotros de manera individual, como las instituciones de salud y las organizaciones e incluso el mismo gobierno, podemos compartir información y alentar a todos a cuidar nuestro corazón, la mejor manera es llevar una vida saludable, lo que significa comer y beber bien, esto es reducir la ingesta de grasa, azúcar y sal, beber  agua sola,  hacer  30 min de actividad al día o llevar una rutina de ejercicio, revisar regularme la presión arterial, el colesterol y la glucosa, en dado caso de estar consumiendo medicamentos, tomar con cuidado la dosis y apegarse al tratamiento  que indicó  el médico.

Gracias a nuestro corazón podemos amar, reír, y sentir, así que cuidemos, amemos y regalémosle más vida a esa parte del cuerpo que es fundamental para seguir vivos.c

Con información de Dr. Ruben Argüero, Jefe del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina / Organización Mundial de la Salud / Federación Mundial del Corazón

 

Estrés agudo tras el sismo

Estrés agudo tras el sismo

Septiembre sorprendió a los mexicanos con dos sismos que cimbraron el sureste y el centro del país los días 7 y 19, respectivamente. Entre destrucción, pérdidas y réplicas, gran parte de la población permanece en una etapa de incertidumbre.

Tras los siniestros, sentimos miedo continuo porque estamos en un estado “hiperalerta”, como una respuesta natural de nuestro organismo cuando estamos en peligro.

Aunque no todos reaccionamos de la misma manera, alrededor del 70 por ciento de las personas en estos sucesos van a presentar miedo, tensión, incertidumbre o angustia, pero la gran mayoría mejorarán en los días posteriores.

Una forma efectiva de disipar el sentimiento de vulnerabilidad que aparece en situaciones de crisis es compartirlo. Las redes de apoyo, institucionales, familiares y comunitarias van a contribuir a superar el pánico y la crisis nerviosa.

Es importante que, entre familiares, vecinos, amigos o compañeros de trabajo, hablemos de cómo nos sentimos, de cómo la estamos pasando, de nuestros miedos. Esto va a ayudar a que estemos más tranquilos, que tengamos un sentimiento de que hay alguien que nos puede ayudar.

Probablemente algunas de las personas que reaccionaron con mucho miedo, fue porque vivieron el sismo de 1985 o algún otro tipo de situación traumática, lo cual los expone a un riesgo mayor de padecer ansiedad, depresión, estrés postraumático o estrés agudo, uno de los más frecuentes.

Por esta razón, el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina abrió sus puertas a la población en general para brindar apoyo psicológico y psiquiátrico. El servicio continúa entre semana, en un horario de 10 a 18 horas. También se puso a disposición de los afectados un centro de atención telefónica en los números 5623-2291 y 5623-2127.

Si tú ya viviste una situación traumática previa y en la actualidad sientes mucho miedo. Si no la habías tenido, pero no puedes dormir, tienes pesadillas constantes, sientes que la vida no vale la pena, o te sientes irritable, es mejor acudir a una valoración psicológica para saber qué está pasando.

  • Con información del Doctor Benjamín Guerrero López, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental.
¿Alergia al agua?

¿Alergia al agua?

Te imaginas que, al nadar, sudar o bañarte tu cuerpo se llenara de ronchas, se convertiría en un problema para poder llevar a cabo tus actividades cotidianas. Pues esto es una realidad, se trata de una enfermedad rara llamada urticaria acuagénica, es decir alergia al agua.

Es ocasionada cuando la piel está en contacto con el agua, independientemente de la temperatura o pureza que tenga. Comienzan a salir ronchas rojas por todo el cuerpo, principalmente en el cuello, pecho, hombros, brazos y espalda, acompañadas de una comezón intensa.

El problema puede surgir a los pocos minutos de haberse expuesto al agua, y van a desaparecer una vez que la piel se seca. A las personas que la padecen, se les recomienda un aseo de periodos menores a 10 minutos, con agua tibia, utilizando un sustituto de jabón y una vez que terminen, un secado inmediato por toda la piel.

En realidad, se desconocen los motivos que la causan, pero se cree que no es propiamente el agua la que la ocasiona, sino algún antígeno que se encuentra en ella, haciendo a la piel susceptible al contacto. Tiene mayor presencia en las mujeres durante la etapa de la pubertad.

El tratamiento consiste, entre otros, en el uso de medicamentos que inhiban a las células de la piel a liberar las sustancias que producen los síntomas, llamados antihistamínicos, antes de estar en contacto con el agua. Una alternativa puede ser utilizar sustancias aceitosas como la vaselina, que van a funcionar como método de barrera contra los líquidos. La fototerapia con rayos ultravioleta (UVB), también ha demostrados ser eficaz en algunos casos.

Aunque existen tratamientos para que estas personas puedan disminuir los efectos de esta alergia, por la rareza de la enfermedad aún son muy deficientes, por lo que es inevitable que interfiera en su calidad de vida, pues el agua es algo que está presente en nuestras actividades básicas de todos los días. Lo que significa que estás personas ni siquiera pueden disfrutar de un baño caliente, un día bajo la lluvia o nadar en una alberca, por más limpia que esté. ¿Te imaginas que difícil?

Con información de:

Dra. Zamira Faride Barragán Estudillo / Académica de la Clínica Oncodermatología, Facultad de Medicina UNAM /zamira_barragan@hotmail.com / www.oncoderma.facmed.unam.mx