Ahora la disección llega a tu teléfono celular

Cómo volverte experto de algo que no puedes conocer, es el dilema de miles de estudiantes de medicina que no tienen en sus aulas cuerpos humanos en disección para poder comprender su estructura anatómica. Y es que, desde los orígenes de la medicina, el hombre ha descubierto el funcionamiento del cuerpo manteniendo contacto directo con los tejidos y órganos que lo conforman.

Actualmente son muchas las escuelas y universidades que no cuentan con anfiteatros para poder tener este contacto directo con el cuerpo humano. Por ello desde el 2014 un grupo de alumnos de la FES Iztacala de la UNAM, dirigidos por el profesor Ismael Herrera de la Facultad de Medicina, han creado Human Dissection Models (HDM) https://www.proyectohdm.com, una plataforma que lleva huesos, órganos y tejidos a la pantalla de tu ordenador, de manera fácil y gratuita.

Presentado desde una plataforma en línea, HDM muestra los modelos tridimensionales del cuerpo humano con el fin de ampliar el conocimiento anatómico de las estructuras que los constituyen, lo cual cambiará la manera de enseñar temas de anatomía.

Este ambicioso proyecto pretende no sólo quedarse en las aulas universitarias, la idea es que desde la educación básica hasta el ejercicio del médico cirujano, estos modelos tridimensionales puedan ayudar al usuario a comprender de una mejor manera el cuerpo humano desde cualquier parte del mundo, con sólo tener acceso a internet.

Con información del Dr. Ismael Herrera. Departamento de Anatomía, laboratorio de Neuromorfología, Facultad de Medicina.

 

La Clínica que evita el contagio de VIH de la mujer embarazada a su bebé

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ataca directamente al sistema inmunológico, es decir, tu organismo pierde la capacidad de generar los anticuerpos necesarios para defenderse de otras infecciones ocasionadas por bacterias, parásitos, hongos u otros virus. Puede pasar mucho tiempo para que el VIH se desarrolle y manifieste síntomas. Cuando éstos comienzan a aparecer y se vuelven crónicos, se dice que la infección ha evolucionado a su fase terminal o también llamada Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Los síntomas del SIDA se manifiestan a través de la pérdida constante de peso sin una razón aparente, infecciones repetitivas pulmonares o diarreicas que no se curan con un tratamiento normal prescrito por el médico y la aparición de hongos blancos en el interior de la boca.

El VIH se adquiere a través de relaciones sexuales, transfusiones sanguíneas o el uso de jeringas con sangre infectada. Si una mujer embarazada se infecta con VIH, es posible que infecte al bebé al momento del parto o por alimentarlo con la leche materna.

La Facultad de Medicina en conjunto con la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General de México dispone de una clínica especializada que atiende a niños en riesgo de ser infectados por su madre, o bebés, niños y adolescentes hasta los 18 años que ya lo están y que no cuentan con seguridad social. Dentro de sus servicios, provee medicamentos antirretrovirales, los cuales debe tomarlos diariamente el niño que ha sido infectado, logrando alcanzar ciclos de vida que en la actualidad van de 20 a 23 años.

La prueba que se realiza a menores de 18 meses es llamada Carga Viral de VIH, a los mayores de esta edad se les realiza la prueba llamada ELISA.

Si el VIH en una embarazada es diagnosticado a tiempo, es posible evitar el contagio a su bebé con un 98% de efectividad, el tratamiento consiste en proporcionar antirretrovirales durante el embarazo, realizar el parto mediante cesárea y no alimentar al bebé con la leche natural del seno materno, en lugar de ésta se proporcionará leche maternizada en lata.

Con motivo del día mundial de la lucha contra el VIH/SIDA te recordamos que el uso del condón y realizarse la prueba del VIH al inicio del embarazo ayudará a disminuir el riesgo de contagio.

Con Información de la Dra. Noris Pavia Ruz, responsable de la Clínica para niños con Inmunideficiencia Adquirida, UNAM-Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”

Corazones, fetos y esqueletos en el Departamento de Anatomía de la UNAM

Corazones, fetos y esqueletos en el Departamento de Anatomía de la UNAM

Conocer la estructura de los cuerpos, sus composición y funcionamiento es la base del estudio de la medicina. Sin duda, no podríamos imaginar los alcances tecnológicos en temas de salud sin esta disciplina. Dentro de las instalaciones de la Facultad de Medicina se encuentra lo que es conocido popularmente como el “Museo de Anatomía”, que en realidad es una muestra ubicada en los pasillos del Departamento de Anatomía.

Esta exhibición es frecuentemente visitada por estudiantes y personas interesadas en la salud. Aquí incluso puedes solicitar una visita guiada, en la que te explicarán cada una de las piezas que integran el lugar. Podrás encontrar desde esqueletos, corazones, pulmones, hasta estómagos y cerebros de ardillas, cocodrilos, tiburones.  Las visitas están abiertas al público en general, sólo tienes que programarlas con anticipación.

Contacto: Edificio “B”, 4° piso. Facultad de Medicina. Circuito Interior Ciudad Universitaria, Av. Universidad 3000. Email: anatomia.ensenanza@unam.mx

 

 

 

Los insectos que ayudan a resolver crímenes

Los insectos que ayudan a resolver crímenes

Existe un grupo de testigos poco considerados en una escena de crimen que pueden brindar más información de lo que se podría imaginar. Nos referimos a los insectos, los cuales son objeto de estudio para la Entomología Forense y que pueden fungir como testigos no humanos determinantes a la hora de resolver un crimen o alguna implicación legal.

Cuando un cuerpo entra en proceso de descomposición, después de 72 horas se comienza a perder información muy valiosa para poder determinar sus causas de muerte, sustancia involucradas, lugar del descenso, entre otras. La Entomología Forense, en su rama médico legal, se aplica principalmente para poder calcular el intervalo post-mortem, es decir, el tiempo que ha transcurrido desde que un cadáver o un proceso en descomposición es descubierto hasta el momento en que los insectos o fauna asociada a estos procesos ha llegado a ese cadáver.

Uno de los primeros organismos en llegar a una descomposición cadavérica son las moscas, ya que cuentan con un sistema que les permite detectar a largas distancias estos procesos. Sin embargo, su principal actividad no es el alimentarse, sino la de depositar sus huevecillos en la materia en descomposición para que posteriormente emerjan sus larvas las cuales se alimentarán de este cadáver.  La labor surge en determinar la edad que tengan las larvas depositadas, calculando así el tiempo que llevan ahí, considerando las condiciones meteorológicas del lugar.

Foto: Pamela Gómez

En la Licenciatura de Ciencia Forense, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un grupo de alumnos y académicos, a cargo del doctor Carlos Pedraza Lara, está trabajando en documentar y catalogar los organismos involucrados en los procesos legales, de forma que cada uno de ellos tenga una base de datos asociada con información gráfica, geográfica y una colección de tejidos.

Una vez que esté listo, el catálogo quedará a disposición de la nación, ya que actualmente no existe un sistema que incorpore la diversidad de especies que podemos encontrar en el país. “Hace falta un esfuerzo nacional para que la información pueda ser puesta a disposición de los usuarios finales. Lo que estamos haciendo es un trabajo muy importante, probablemente uno de los esfuerzos más importantes en México para documentar la fauna de insectos”, asegura el doctor Pedraza.

De esta manera podríamos encontrar datos que nos ayude a saber si una persona o una mascota ha sido abusada o ha habido negligencia en su trato, determinar si un cadáver ha sido trasladado del lugar de su descenso, saber si un cuerpo contenía sustancias tóxicas que le indujeron a la muerte o determinar el tiempo que lleva en descomposición, esta información manejada de manera adecuada, podría darle un giro a los juzgados en México.

 

Con información del doctor Carlos Pedraza Lara, Profesor de la Licenciatura en Ciencia Forense, UNAM.