Programa de Donación de Cuerpos

Programa de Donación de Cuerpos

 

 

El Programa de Donación de Cuerpos de la Facultad de Medicina, surge ante la necesidad de remodelar las instalaciones del anfiteatro y las salas de disección, por lo que el Dr. Diego Pineda Martínez, jefe del entonces Departamento de Anfiteatro. Viajó con un equipo de arquitectos a las mejores universidades de Estados Unidos, donde además de ver las instalaciones de vanguardia, conocieron los proyectos de investigación y docencia con los que contaban, gracias a la Donación de Cuerpos, tomándose en cuenta para su implementación en la Facultad.

Son muchos los beneficios que se pueden rescatar del Programa de Donación de Cuerpos, hablando de Bioética, se respeta mucho la autonomía de una persona en vida para cumplir su voluntad cuando llega su fallecimiento; esto le permite a la docencia desarrollar múltiples cursos tanto de pregrado como de posgrado para evitar los errores médicos que ocupan la tercera causa de muerte a nivel mundial por falta de práctica.

Con respecto a la investigación, favorece a la población mexicana, ya que prótesis, aparatos o tratamientos que vienen del extranjero tienen como referencia otras poblaciones con características distintas y muchos de los cuerpos que llegan al anfiteatro cuando no son donados, carecen de un historial clínico. Contar con el historial clínico de una persona que decide donar su cuerpo permite tener información previa sobre enfermedades y padecimientos para realizar investigaciones con sustentos más sólidos.

La persona que decide donar su cuerpo puede decidir exactamente el propósito al que será encaminado, si es para investigación o docencia, si es para la práctica de pregrado o posgrado, y la voluntad será dignamente respetada.

 

Programa de Donación de Cuerpos
pdc@unam.mx
Teléfonos: 5623 2269 / 5623 2412

www.pdc.unam.mx

Departamento de Innovación en Material Biológico
Av. Universidad No.3000, Circuito Interior, 4to piso del Edificio B, Ciudad Universitaria, Coyoacan 04510. Ciudad Universitaria Coyoacan 04510. Ciudad Universitaria

¿Cómo ayuda la Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson?

¿Cómo ayuda la Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson?

Es un trastorno neurodegenerativo ya que afecta al sistema nervioso, produciendo mecanismos de daño y degeneración de las neuronas ubicadas en la sustancia negra, las cuales se encargan de producir la dopamina, una sustancia química (neurotransmisor) fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente. Cuando el cerebro no dispone de la dopamina suficiente para mantener un adecuado control de movimiento, los mensajes de cómo y cuándo moverse se transmiten de forma errónea e ineficaz, apareciendo de forma gradual los síntomas motores típicos de la enfermedad. Sin embargo, también se ha visto que hay otras neuronas afectadas y por tanto otros neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y acetilcolina, que traen como consecuencia otros síntomas no motores.

· SÍNTOMAS MOTORES: Temblor, bradicinesia, rigidez e inestabilidad postural.

·SÍNTOMAS NO MOTORES: Trastornos del sueño, pensamiento y memoria; además de alteraciones del estado de ánimo como depresión, ansiedad y apatía.

La causa de esta enfermedad se debe a una combinación de factores que pueden variar entre cada paciente. Los principales factores implicados en el desarrollo de la enfermedad son: envejecimiento, factores genéticos y factores ambientales. La Secretaría de Salud ha estimado sobre la base de los datos obtenidos en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, que existen 500 mil pacientes con Enfermedad de Parkinson en México; siendo una de las primeras causas de atención en consulta externa en centros de atención de tercer nivel. Teniendo en cuenta el aumento en la esperanza de vida de la población mundial y de la mexicana, se espera que en las próximas décadas el número de pacientes con Enfermedad de Parkinson aumente, por lo cual es de vital importancia que todas las áreas profesionales involucradas tengan un enfoque integral y multidisciplinario con áreas como terapia ocupacional, rehabilitación, psicología, nutrición.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

La rehabilitación se encamina principalmente a mejorar el estado físico y a retrasar la progresión de los síntomas motores, permitiendo mayor grado de autonomía para realizar actividades cotidianas que impliquen movilidad (levantarse, asearse, vestirse, pasear). El plan de tratamiento se establece de acuerdo a la valoración y a las necesidades de cada paciente.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO DE FISIOTERAPIA

  • Reeducar patrones de movimiento que están alterados o disminuidos.
  • Mejorar la movilidad corporal general necesaria para la realización de las actividades de la vida diaria. 
  • Reeducar la marcha, la postura y ayudar a superar la dificultad de empezar o continuar un movimiento continuo (bloqueos).
  • Aumentar elasticidad, fuerza y tono muscular.
  • Mantener y/o mejorar los volúmenes respiratorios, comprometidos por la rigidez y la dificultad de movilidad del tórax. 
  • Entrenar las reacciones de enderezamiento y equilibrio, estático y dinámico.
  • Enseñar técnicas de relajación.
  • Dar estímulos sensitivos y propioceptivos encaminados a recuperar el esquema corporal.
  • Mejorar la coordinación y equilibrio. 
  • Enseñar al paciente y familiares las transferencias (de la cama a una silla, de una silla al baño, etc.)
  • Disminuir el riesgo de caídas
  • Disminuir el riesgo de úlceras por presión enseñando a familiares los cambios en cama.
  • Sugerir las adaptaciones en el hogar para el mejor resguardo del paciente.

Referencias:

Con información de:

  • PSSLFT Claudia Ivonne García Dávila
  • PSSLFT Paola García González 
  • CHECK: Yosimar Cruz Flores Fisioterapeuta CONADE y Académico de la UNAM

Día contra el Cáncer Infantil: ¿qué es la leucemia?

Día contra el Cáncer Infantil: ¿qué es la leucemia?

El cáncer es un grupo de enfermedades que se caracterizan por la multiplicación descontrolada de células en diferentes tejidos, llegan a ser millones cuando son detectables. Pueden presentarse como tumores o una leucemia. Varios cánceres tumorales pueden diseminarse a otras partes del cuerpo de dónde se originó.

 Hablando de cáncer infantil, la leucemia ocupa el primer lugar de incidencia, seguido por los tumores cerebrales, linfomas, tumores musculares y óseos, y los que se desarrollan en la cavidad abdominal. Ésta es una enfermedad sistémica en la cual las células se originan en la médula ósea y circulan por el torrente sanguíneo, infiltrándose en diversos órganos y por los vasos linfáticos, generando metástasis.

 Los síntomas que presenta la leucemia son inespecíficos, como fiebre, sangrado, palidez, infecciones, dolor de articulaciones o huesos y fatiga; síntomas que pueden confundirse fácilmente con los de otras enfermedades menos graves. Otros síntomas diferenciales podrían ser el crecimiento en ganglios, hígado, bazo y testículos.

 Para diagnosticar una leucemia se requiere de una biometría hemática, en la que se pueden observar los niveles de leucocitos y plaquetas en la sangre, la sospecha de esta enfermedad se confirma mediante el aspirado de médula ósea y otros estudios microscópicos más especializados.

 Se desconocen las causas de esta enfermedad, solo podría decirse que en un 5% se debe a factores genéticos e inmunodeficiencias congénitas no adquiridas, éstas últimas son enfermedades que se desarrollan cuando el sistema inmunológico presenta fallas para defenderse de ciertas infecciones. Esto no solo ocurre en la leucemia, también se asocian a otros tipos de cáncer.

 El tratamiento en caso de leucemia es principalmente con quimioterapia por vía oral, intramuscular o intravenosa y ésta puede ocasionar algunas infecciones que son las complicaciones más comunes.

 La leucemia es un cáncer con alta probabilidad de curación, sin embargo, debe ser detectado oportunamente, no existe un método de prevención, pero se recomienda que todo infante cuente siempre con todas sus vacunas y lleve un estilo de vida saludable desde pequeño, esto incluye su alimentación y actividad física. También es importante que asista a consulta pediátrica con cierta regularidad para prevenir o detectar cualquier enfermedad a tiempo.

 El cáncer infantil representa el 5% del cáncer humano y es la segunda causa de muerte después de los accidentes en menores de 15 años.

Con información de la Dra. Aurora Medina Sansón, Profesora Titular de Oncología Pediátrica del Hospital Infantil Federico Gómez. 

Luxaciones y fisioterapia

Luxaciones y fisioterapia

 

¿Alguna vez sentiste que se te zafó la rodilla o el hombro? Puede ser que te hayas luxado.

 Una luxación es el desplazamiento de los huesos que forman una articulación, lo que causa una pérdida de congruencia articular. Se produce por accidentes, como caer sobre alguna extremidad extendida o hacer deporte, o por debilidad del tejido conjuntivo y de sostén.

Debido a la lesión puede haber diversas estructuras afectadas, como ligamentos, cápsula articular, vasos sanguíneos y nervios. La luxación puede ser de dos tipos:

Luxación simple: Es aquella en la cual no existe asociada una fractura, el tratamiento es conservador, con un periodo de inmovilización de 3-4 semanas.

Luxación Compleja: Asociada a fractura. El tratamiento suele ser necesaria una intervención quirúrgica en el cual el tiempo de cicatrización es más largo. El tratamiento dependerá de la localización de la luxación por lo cual en la valoración detallada aparecen síntomas de dolor, hematoma, inflamación y pérdida funcional, además de la incongruencia evidente de los componentes de la articulación. La luxación glenohumeral (hombro) es la luxación más frecuente en extremidad superior debido a caídas sobre el brazo extendido.

El tratamiento dependerá de la localización de la luxación. Puede ir desde una intervención quirúrgica hasta ejercicios fisioterapéuticos que buscan reducir e inmovilizar la zona para lograr la congruencia articular adecuada, disminuir y controlar el dolor, o mantener la amplitud de movimiento de las articulaciones no implicadas.

Los objetivos principales del tratamiento son:

Reducir e inmovilizar para lograr la congruencia articular adecuada.

Mantener una posición correcta de la articulación en la fase de inmovilización para evitar deformidades.

Disminuir y prevenir edema.

Disminución y control de dolor.

Evitar o retrasar la pérdida de masa muscular a través de ejercicio.

Mantener la amplitud de movimiento de las articulaciones no implicadas.

Mantener la sensibilidad propioceptiva ya que debido a la fase de inmovilización los receptores articulares, cutáneos y musculotendinosos reciben menos estímulos.

Evitar complicaciones como la rigidez articular.

 

FUENTES: Seco, J. (2016). Fisioterapia en Especialidades Clínicas. España: Panamericana. Hans-Anton A. (2008). Medicina de Urgencias. Madrid, España: Panamericana. Márquez, P. (2017). Luxación de codo. 12 Noviembre 2018, de ELSEVIER

Colaboración de las Pasantes de la LFT: Claudia Ivonne García Dávila y Paola García González

Revisado por el LTF Yosimar Cruz Flores

¿Por qué nos enfermamos más en época de frío?

¿Por qué nos enfermamos más en época de frío?

Nuestro organismo tiene otros mecanismos de defensa además del sistema inmune, entre ellos los factores mecánicos como el tabique nasal y la mucosa respiratoria, los cuales deben estar íntegros para que permitan filtrar, calentar y humidificar el aire reteniendo las partículas extrañas en las vibrisas de la nariz (conocidas como vello nasal).

Durante el invierno, la temperatura disminuye y la nariz no alcanza a calentar suficientemente el aire que entra al sistema respiratorio. Si aunado a esto nos vemos expuestos a partículas contaminantes (humo de cigarro, leña, carbón, calentadores), la vía aérea se irrita, generando inflamación y mayor producción de moco, contribuyendo a que algunas bacterias que son parte de la flora normal de la vía aérea cambien y entonces permitan el desarrollo de enfermedaes.

Estos agentes infecciosos se propagan por gotas de flugge al toser o estornudar, por el contacto con superficies contaminadas, principalmente por medio de las manos, que posteriomente pueden tocar los ojos, nariz o boca.

Las personas más susceptibles de adquirir estas enfermedades son los extremos de la vida: los niños desde el nacimiento hasta la edad preescolar (5 años aproximadamente) y adultos mayores de 65 años o aquellos pacientes en edad reproductiva que tienen obesidad o diabetes.

Algunos de los errores más comunes que cometemos como pacientes cuando tenemos una enfermedad de la vía respiratoria son:

  • Dejar pasar el tiempo sin acudir al médico mientras se hace uso de atigripales de venta libre en las farmacias.
  • No protegerse con ropa adecuada para la temporada invernal.
  • Acudir a revisión médica con intención de adquirir un antibiótico cuando la situación no necesariamente es infecciosa.
  • Subestimar algunas manifestaciones de malestar y no acudir a tiempo en busca de atención médica.

Cuando una enfermedad no es tratada de forma adecuada se puede llegar a complicar: una rinitis puede convertirse en sinusitis, una laringitis puede presentar laringoespasmo dificultando la respiración con riesgo de muerte, una infección viral se puede complicar a una neumonía viral (la cual sigue siendo una de las primeras causas de muerte dentro de la población general), una neumonía viral puede ameritar el uso de soporte avanzado con algún ventilador mecánico, etcétera.

Los signos de alarma de que una enfermedad se está complicando incluyen:

  • Fiebre persistente (temperatura mayor a 38.3°C)
  • Dificultad para respirar, que en los niños se observan como aleteo nasal, tiraje de los músculos respiratorios del tórax, disociación entre el movimiento del tórax y el movimiento del abdomen, cianosis (coloración azulada) o palidez extrema, deshidratación, alteración del estado de alerta habitual o deterioro del estado general del paciente.
  • En personas de más de 65 años o con enfermedades crónicas debilitantes como enfermedades de los riñones, el hígado, cáncer o diabetes mal cuidada, pueden no presentar estas manifestaciones y únicamente tener alteraciones del estado de conciencia y fiebre o hipotermia.

 Para prevenir estas enfermedades lo más importante es llevar una dieta balanceada que incluya sobre todo frutas y verduras de temporada, si la persona es diabética o padece otra enfermedad, es indispensable mantener un control y vigilancia de su padecimiento para tener una adecuada respuesta inmunológica y de defensa.

Las vitaminas A, C y E son antioxidantes que colaboran en nuestro estado nutricional y de defensa, se encuentran de forma natural y directa en las frutas de temporada como: guayaba, naranja, mandarina, plátano y fresa. Si se lleva una dieta balanceada no es necesario el uso de suplementos vitamínicos de ninguna clase, y éstos solo deben ser usados bajo prescripción médica.

Otras medidas para prevenir estas enfermedades son las vacunas, principalmente contra la influenza y contra el neumococo. La vacuna contra la influenza debe ponerse cada año y la vacuna contra el neumococo cada 5 años sobre todo en la población más vulnerable. En el caso de los niños es importante mantener al corriente su esquema de vacunación de acuerdo a su cartilla.

Si no es posible guardar reposo en casa, para evitar el contagio la forma ideal es el lavado de manos y el uso de bufanda que permita cubrir nariz y boca mientras nos encontramos en lugares públicos. El uso de cubrebocas da una sensación de seguridad, sin embargo, una vez que el cubrebocas se llena de secreciones (incluso saliva) deja de cumplir su función, por lo que es necesario cambiarlo frecuentemente. Por eso es preferible el uso de recursos que puedan ser lavados para usarse nuevamente. La forma correcta de estornudar o toser es cubriendo nariz y boca con el dorso del antebrazo o con pañuelos que no necesariamente tienen que ser desechables.

En esta temporada es común el uso de leña para calentarse, lo que tiene riesgo de provocar incendios o intoxicación por monóxido de carbono, también el uso de calentadores de gas que si no son vigilados se apagan y generan muerte por intoxicación con gas butano; los calentadores eléctricos disminuyen la humedad por la expansión del calor seco, lo que es irritativo para la vía aérea. Lo más importante es recordar que si no se usan de manera adecuada y no se mantienen en vigilancia continua cualquiera de estos artefactos puede ocasionar la muerte.

 

Colaboración de la Médica Pasante de Servicio Social Iztel Texta Palomeque.

Con información de la Dra. María Dolores Ochoa Vázquez, Miembro del Subcomité Académico de Neumología de la Facultad de Medicina de la UNAM.