Sangre de gladiador

Sangre de gladiador

 

En la Antigua Roma era común que los empleados de los gimnasios recogieran la sangre, el sudor y los aceites que se quitaban de la piel los atletas y gladiadores romanos, para guardarlos y venderlos después. Pero, ¿por qué?

Se tenía la creencia de que si un hombre epiléptico bebía la sangre caliente de un gladiador recién muerto, se curaría de su enfermedad.

Incluso se sabe que Julio César (militar y político Romano) a veces sufría ataques de algo parecido a una epilepsia, enfermedad considerada entonces divina y muy característica de grandes hombres, que tenía como causa la irrupción de un dios en el cuerpo de la víctima.

Actualmente se sabe que una crisis epiléptica es un evento transitorio con presencia de signos y síntomas secundarios a una actividad neuronal anormal excesiva y sincrónica. Una única crisis epiléptica o recurrente debida a factores corregibles o evitables no es necesariamente una epilepsia. (Crisis epiléptica por fiebre o hipoglucemia).

En la actualidad, gracias a la ciencia, sabemos que tomar la sangre de un valeroso gladiador caído en combate no tendría una repercusión directa  en el tratamiento y por ende curar la epilepsia, contando con una amplia cantidad de fármacos y terapias para controlar la enfermedad.

Sin embargo, esto no era algo exclusivo de epilépticos sino que podía verse a gente comprando en un stand la sangre aún caliente de un glorioso gladiador vencedor en combate para así tener más salud y suerte, o a las mujeres pagar gran suma de dinero para pasar una noche con ese valeroso guerrero, con la condición de que no se duchara después de la lucha y poder recoger su sudor con el fin de elaborar cremas corporales.

Y si el sudor no era suficiente para sus fines y al igual que existen trasplantes hepáticos en la actualidad, a ese gladiador vencido sobre la arena también se le extraía el hígado en trocitos para otros usos terapéuticos…

  1. Mckeown J.C. Gabinete de curiosidades romanas: Relatos extraños y hechos sorprendentes (Tiempo de Historia). Ed Critica. 2011.P 336
  2. Hughes J. Dictator Perpetuus: Julius Caesar—Did he have seizures? If so, what was the etiology? Volume 5, Issue 5, October 2004, Pages 756-764
  3. Vo.Bo. Dr. Gabino Sánchez Rosales, Coordinador de Investigación del Departamento de Historia y Filosofía de la Facultad de Medicina

 

 

Transtorno de Bipolaridad

Transtorno de Bipolaridad

 

Se trata de una afección mental donde de ven afectadas las emociones y el humor de las personas que lo padecen, se presentan cambios inusuales en el estado de ánimo y la conducta. Se caracteriza por la presencia de episodios que van de la exaltación (manía) a la disminución (depresión) de su actividad.

Con frecuencia se presentan de los 16 a los 24 años, y por lo general la enfermedad dura toda la vida, afectando por igual a hombres y mujeres.

Los signos y síntomas que se presentan son diferentes durante el episodio de manía y el de depresión.

         Manía: inquietud, sentimientos de grandiosidad, irritabilidad, lenguaje rápido, pensamiento acelerado, distracción fácil, disminución de la necesidad para dormir, compras excesivas, hiperactividad sexual, abuso del consumo de drogas, optimismo excesivo.

         Depresión: sentimientos de desesperanza, de culpa, pérdida de interés en actividades cotidianas, disminución de la energía y de la capacidad de experimentar placer, lentitud motora, disminución de la memoria, dolores crónicos, necesidad de dormir mucho, ideas de muerte o de suicidio.

 

Bibliografía:

 

¿Realmente funciona el gel antibacterial?

¿Realmente funciona el gel antibacterial?

 

Aunque han existido desde hace mucho tiempo, en el 2009 los geles antibacteriales se pusieron “de moda”. Se trata de una sustancia que actúa ante diferentes microorganismos, como bacterias, hongos y virus, dependiendo de los componentes que tenga.

Se recomienda utilizarlos de forma homogénea dentro de toda la mano, entre los dedos y dejarlo para que se seque y actúe entre 15 y 20 minutos, sin utilizar toallas o servilletas.

A nivel hospitalario estas sustancias desinfectantes previenen todas las infecciones asociadas a la atención en salud, como neumonías, gastroenteritis, etcétera.

No sustituyen el lavado de manos tradicional con agua y jabón, pero son una alternativa ya que respecto al número de microorganismos que matan, ambos son muy similares.  

 

Con información del: Dr. Roberto Cabrera Contreras, Jefe de laboratorio de Patogenicidad Bacteriana, Investigación Biomédica Básica, Facultad de Medicina

 

 

 

¿Cómo se clasifican las urgencias?

¿Cómo se clasifican las urgencias?

 

El Triaje es una escala de gravedad, en la que se realiza una valoración clínica preliminar a los pacientes, dependiendo de esto se les otorga una atención oportuna y adecuada, es decir, los paciente más urgentes serán tratados primero.

Se basa en la evaluación de signos vitales, condiciones de vida, enfermedades crónicas que padezca el paciente y el estado físico en el que se encuentre.

Se divide en 5 niveles:

  1. Rojo = Resucitación

Prioridad absoluta, requiere atención inmediata y sin demora. Ej: infarto al corazón o cerebro, paro cardiorrespiratorio.

  1. Naranja = Emergencia

Situaciones muy urgentes de riesgo vital, inestabilidad o dolor muy intenso. Demora de asistencia médica hasta 15 minutos. Ej: quemaduras de más del 20% de su superficie corporal, hemorragias graves, pérdida del estado de alerta.    

  1. Amarillo = Urgencia real

Urgente pero estable físicamente con potencial riesgo para deteiorar su salud. Demora máxima de 60 minutos. Ej: dificultad para respirar moderada, dolor en el tórax de aparición súbita, deshidratación moderada.

  1. Verde = urgencia menor

Son condiciones que el paciente considera como prioritaria, pero que no pone en peligro su vida, demora máxima para su atención es de 2horas. Ej: dolor de cabeza leve, enfermedades diarreicas sin deshidratación, golpes menores.

  1. Azul = Sin urgencia

Poca complejidad en la patología o cuestiones administrativas, citaciones, etc. Demora de hasta 240 minutos.

El caso de pacientes que se presentan por un golpe en la cabeza, ya sea que este sangrando o no, deben ser evaluados dentro de los primeros 15 minutos de su llegada.

Bibliografía: